11 de marzo de 2017

CONVERSACIONES EN LOS ANDES

Este es el texto escrito y difundido por Fernando Dorado, motivado en la interlocución con el escrito de Francois Houtart.


SI NO ES EL FIN DE UN CICLO… ¿QUÉ ES?

Fernando Dorado

Bogotá, 11 de marzo de 2017

Ecuador confirmó la tendencia. Lo que terminó no fue el ciclo de ascenso de los gobiernos “progresistas”. Lo que declinó fue el auge de las luchas populares que facilitaron la elección de muchos gobernantes democráticos, independentistas y “socialistas”.

Pero, paralelamente, se ha iniciado un nuevo proceso de movilización social protagonizado por nuevos actores sociales –jóvenes y citadinos–, que los movimientos de izquierda y gobiernos “progresistas” parecieran no entender. Algunos ya los acusan de ser manipulados por la CIA o por fuerzas oscuras. La lucha contra la corrupción está entre sus banderas.   

Lo ocurrido en las pasadas elecciones en Ecuador realizadas el 19 de febrero, que el analista argentino Atilio Borón llamó la nueva “Batalla de Stalingrado”, confirmó lo que muchos politólogos latinoamericanos querían ocultar o negar: los “procesos de cambio” están a la defensiva, los gobiernos se han desgastado, hay cierta desconexión con los movimientos sociales y la sociedad, y no existe claridad sobre cómo retomar la iniciativa. 

En los países en donde los gobiernos “progresistas” fueron derrotados, la gran esperanza de los intelectuales orgánicos de los “procesos de cambio” consiste en que algunas de las figuras destacadas como Lula o Cristina, regresen a los gobiernos aprovechando las falencias de las derechas en sus ejercicios de gobierno. En ningún momento se plantean una autocrítica para no sólo rectificar sus políticas sino replantearse toda la dinámica que llevó a la derrota.

En otros casos, se aboga por que los caudillos se mantengan por tiempo indefinido a la cabeza de los gobiernos, como ocurre con Daniel Ortega en Nicaragua, quien es un ejemplo a seguir. En Bolivia, Ecuador y Venezuela, es una idea bien vista entre los “revolucionarios”.

Además, el marco internacional también es confuso. La teoría centrada exclusivamente en los análisis geopolíticos, en la explicación de los avances o retrocesos de los pueblos y de los trabajadores con base en las acciones (y no-acciones) del imperio estadounidense y/o de sus contrapartes, como Rusia, China, Irán, etc., ya no ofrece respuestas y salidas consistentes.

Incluso, la mirada de lo que ocurre en Europa y EE.UU., en donde el “populismo de derecha” ha logrado canalizar la inconformidad de amplios sectores de los trabajadores y de la población contra la globalización neoliberal, ha cogido fuera de base a nuestros analistas.

Acostumbrados a leer todo con enfoques lineales que giran alrededor de la acción de los bloques geopolíticos (Occidente Vs. Oriente, etc.), y en dónde los pueblos y los trabajadores no aparecen por ningún lado, ahora están desconcertados. La vida no concuerda con sus ideas.  

Muchos, por simple reacción –y se les nota a leguas– hacen fuerza por Trump. De acuerdo a su lectura, el Departamento de Estado, la CIA y demás organismos de inteligencia estadounidense, que según ellos todo lo preveían y manipulaban en el mundo, fueron derrotados en su terreno por un “outsider”, un “millonario incapaz, obsesivo y compulsivo”, y por tanto, ya preparan una “revolución de colores” dentro de su propio país. Pero, definitivamente… ¡algo no cuadra!

Esa lectura acomodaticia los lleva a plantear que el actual gobierno estadounidense ya está en la órbita de los aliados de los gobiernos “progresistas”, que son los países de los BRICS. Ahora sus teorías sobre el imperio se centran sólo en los Clinton, Obamas, etc., que si son los verdaderos enemigos.

El problema es que Trump es más obtuso, reaccionario y chovinista que las derechas convencionales y, por tanto… ¿cómo podría ser visto como aliado por los pueblos y los trabajadores latinoamericanos cuando pretende construir un muro en la frontera con México y expulsar millones de inmigrantes? En serio… ¡no cuadra!       

Podemos afirmar que una concepción política que ha estado al frente de los “procesos de cambio” en América Latina, que eran un referente para los trabajadores, los pueblos y la intelectualidad revolucionaria del mundo, ha mostrado grandes falencias y contradicciones.

La verdad es que nos toca sentarnos a estudiar. Hoy, el pensamiento de muchos teóricos revolucionarios y de investigadores científicos ha venido avanzando en forma considerable. Se han evaluado y re-valuado muchas de las ideas que hasta hace poco eran aceptadas y catalogadas como “doctrina”, incluidas algunas del mismo Marx. ¡Y eso está bien!

Seguir apegados a una “doctrina” que demostró no estar madura para orientar las luchas de los trabajadores y de la humanidad, es negarse a esforzarse a revisar críticamente nuestras experiencias y duras derrotas. Sería no estar dispuestos a avanzar.

Hay que profundizar mucho más a fin de prepararnos para afrontar los momentos de auge revolucionario que, evidentemente, se están acumulando en el mundo. Debemos atrevernos a volver a pensar y actuar como verdaderos revolucionarios.

Boaventura de Sousa Santos ha dicho que “Europa debe regresar a la escuela del mundo, como alumna”. Yo pienso que todos los pueblos y los trabajadores del mundo debemos hacerlo.

La grave situación de la humanidad y del planeta frente a un capitalismo en decadencia nos obliga a cuestionar a fondo los cimientos teóricos que hemos venido pisando. ¡La vida nos empuja…!  


E-mail: ferdorado@gmail.com / Twitter: @ferdorado
PARA EL VIII FORO PALABRA Y ACCIÓN
CONVERSACIONES EN LOS ANDES

¿FIN DE UN CICLO?

El común amigo, Fernando Dorado, llamó la atención acerca de un escrito de Houtart. Aquí está una primera respuesta de Francisco Hidalgo, director de sociología y ciencia política en la U. Central (Quito), animador del proyecto Sociedad GlobAL Gramsci, y la revista Pensamiento de Ruptura.

Aquí nos refiere cifras y anticipa, en sana polémica posibles desenlaces en el devenir político del Correísmo de cara la segunda vuelta en Ecuador.

¿UNA PERSPECTIVA SUBALTERNA?

Estimado Miguel Angel:

Saludos.

Tu correo me "jala la lengua" para adelantar algunas ideas, hacia un breve articulo que creo debo escribir en este fase de campaña hacia la segunda vuelta.

Digamos primero que metido en medio de la cuestion (en este caso "el proceso del progresismo en Ecuador") me parece totalmente insufiente el asunto de "fin de ciclo" para describir lo que esta aconteciendo.

Los resultados electorales: Moreno 39%, Lasso 28%, y Alianza Pais con un 57% de la composición de la nueva asamblea legislativa, en estricto rigor no representan una derrota ni electoral ni política.

El proceso electoral muestra un acontecimiento politico que no habia antes en el Ecuador: una corriente politica desarrollista, con base social consolidada y con amplitud nacional. Ella está sustentada en un caudillismo pero con alguna base organizada, en verdad muy junta al aparato estatal desplegado, crecido en la última década.

Los desarrollismos y/o los populismos anteriores no tuvieron esto. Comparemos el hacer de Alianza País, por ejemplo, con los vaivenes del Velasquismo de los años 50s y 60s del siglo XX.

En segundo lugar es obvio un reposicionamiento de una tendencia neoliberal pero bajo una figura y una estructura empresarial, que disputo a la vieja derecha (el partido social-cristiano) el acceso a la segunda vuelta.Con un liderazgo mas de nivel ideológico que carismático.

En tercer lugar una izquierda con constantes reveses electorales, el candidato que representaba a la izquierda clasica, movimiento indigena en oposicion y socialdemocracia tradicional, Paco Moncayo apenas alcanza 7% de la votacion.

Digamos que los planteamientos exhibidos en la campaña electoral de la primera vuelta por los diversos candidatos fue bastante limitada en términos programáticos. Parafraseando al difunto Bauman se podría llamar a ésta una "campaña liquida", incluidos los candidatos Lenin Moreno y Paco Moncayo. Donde, por lo demás, era más importante lo que no se decía que lo que si se decía.

La segunda vuelta lleva a una confrontación y debate entre un desarrollismo extractivista, estatista, y un neoliberalismo remozado.

En la segunda vuelta la situación plantea desafíos a los finalistas:

Para sumar un 10% que necesita para ganar Alianza País requerirá hacer suyos los votos de la izquierda clásica y el movimiento indígena, pero es a ellos precisamente a quienes más ha perseguido en sus gobiernos de diez años.

Para sumar el 20% que necesita para ganar, creo requiere obtener un apoyo más fuerte en sectores populares; pero eso lo radicaliza, aunque sea verbalmente, más allá de su neoliberalismo.

Pero en general las posiciones de candidatos y partidos es un retroceso frente a diez años atras, porque ya nadie habla de plurinacionalidad, soberanía alimentaria, interculturalidad, y mucho menos de la lucha anticapitalista.

Lo más complejo es que sectores de la izquierda clásica han dicho que la cuestión fundamental es impedir que Alianza Pais continúe en el poder, dizque en la lucha por un proceso democrático el enemigo principal es Correa y Alianza País. ¿Qué tal?

Bueno, estos son primeros apuntes.

Cordialmente,

Francisco.





REFLEXIONES PARA LA OTRA REFORMA POLÍTICA EN COLOMBIA

FEDERALISTAS Y ANTIFEDERALISTAS (III)

MIGUEL ANGEL HERRERA ZGAIB
Programa Historia de los Subalernos en la región Andino-amazónica

Las peripecias del esclavista Thomas Jefferson

En el apartado anterior de este seriado, Thomas Jefferson aparecía como creador del partido Republicano, una divisa que en el siglo XIX tuvo como militante, y en qué términos, a Abraham Lincoln, acerca de cuya vida escribió una oda memorable el poeta Pablo Neruda.

En los finales del siglo XVIII, Jefferson le cambió la nominación, por partido Demócrata-Republicano, después que su correligionario, George Clinton en el Estado de New York sufría un revés electoral cuando aspiró a ser vicepresidente.

El nuevo nombre volvió a cambiar, cuando a su interior se dio una disputa con el entonces secretario del tesoro, Alexander Hamilton. Volvieron a ser el partido Republicano. Jefferson hizo una "llave" con otro celebérrimo padre fundador, James Madison, para oponérsele al gobierno conducido por Hamilton.

Federalistas y Republicanos

El debut del partido Republicano en 1792 fue con derrota, frente a John Adams, entonces líder del partido Federalista. Pero Jefferson, redactor de la declaración de Independencia no cejaría en sus experimentos y variantes políticas.

Durante la primera presidencia del legendario George Washington, fue secretario de Estado Jefferson. Washington había sido cofundador con Hamilton del llamado partido Federalista.

Los Federalistas eran relativamente centralistas, ya que existían para contrarrestar los "desastres" de la experiencia inicial de gobierno en las trece colonias. Aquellos llamaban Demócratas al partido que lideraba Jefferson, su rival principal, y lo asociaban con la influencia directa que en él tuvo la revolución francesa que conoció cuando fuera embajador en París.

Jefferson y sus socios políticos preferían llamarse Republicanos recordando la lucha anticolonial contra el imperialismo inglés, cuyas influencias no desaparecían del todo en la personalidad de los federalistas.

¿Monarquía constitucional, presidencialismo imperial?

Aquellos querían prevenir la entronización de una monarquía constitucional fundada en la popularidad del general victorioso George Washington, quien gozó de una inmensa popularidad por sus triunfos.

Tales inclinaciones lo aproximaban a Washington a lo que en Suramérica ocurría luego con el libertador Simón Bolívar, quien se proclamó dictador. Fue, él sí, objeto de la conspiración septembrina.

De la muerte se salvó Bolívar con la audacia e inteligencia de Manuelita Sáenz, quien logró escabullirlo del palacio de San Carlos, en Santafé de Bogotá. Pero no del juicio histórico del sociólogo político venezolano, Manuel Valenilla Lanz, y del constitucionalista Alfredo Vásquez Carrizosa, quienes escribieron sobre el hacer político del libertador en términos de una presidencia imperial.



La divisa de Republicano la conservó el partido de Jefferson hasta el año 1820, para pasar a denominarse como ya comentamos de otro modo, Demócrata Republicano. Esta doble identificación, en parte, tenía que ver con rivalizar con la tendencia hacia Inglaterra en política exterior, que como sabemos triunfó con el correr de los años hasta nuestros días. Ella comenzó con el Tratado EU-Inglaterra firmado por John Jay, otro gran arquitecto de la nación norteamericana.

9 de marzo de 2017


PAPER FOR THE XII INTERNATIONAL SEMINAR " GRAMSCI BEYOND MARX", 1867-1937-2017.

CONVERSATIONS WITH PETER THOMAS AND TONI NEGRI ABOUT "THE GRAMSCIAN MOMENT".

MIGUEL ANGEL HERRERA ZGAIB
DIRECTOR OF GRAMSCI GLOBAL SOCIETY PROJECT


Antonio Negri´s review on Thomas book is from 2011. I already take account of it. But I know The Gramscian Moment earlier on. The central issue is Philosophy of praxis, the name that Gramsci used to refer historical materialism. He took it from Antonio Labriola, an independent marxist, who was pretty active and critical during the period of the II International. Engels registered Labriola´s attitude facing some topics of debate during those years.

The Philosophy of Praxis is a response to Benedetto Croce, Labriola`s disciple, who treated marxism as a canon of historical representation, and no more than that. Instead, Labriola as Gramsci insisted on the autonomous and independent character of Marx`s theory. But the common ground for it, comes from the reading of the Thesen on Feuerbach, that Engels included with his essay Ludwig Feuerbach and the end of the German Classical Philosophy published in 1888.

Neither Thomas nor Negri talked about in the book and the commentaries. There is also relevant to remind them how Gramsci´s point of departure in theoretical terms goes back to another text of vulgarization, The three sources and the three parts of Marxism which is a translation of what Engels wrote in The AntiDhuring, a piece that Marx knew too. Gramsci has a particular way of understand it.

He wrote a note in his Prison Notebooks titled The translation of scientific and philosophical languages. From this point of view, Gramsci develops his understanding of Philosophy of Praxis as Political Science, a point of view as well a position against the dominant view of Marxism in the Soviet Union, based on the writing of Bukharin, a sort of organic intellectual in the second part of the Soviet Revolution in his political pedagogy as a way of building a proletarian hegemony after the triumph of revolution,

When Negri made comments on Thomas` book, Reading Gramsci Anew, that is, The Gramscian Moment, puts into question the convenience to talk about Marxism as philosophy after the insistency on absolute historicism, immanence and humanism as part of the incomplete process...of marxism as a philosophy of praxis. Thomas explicit proposal is to advance on an autonomous research programme in Marxist philosophy today.

However, that proposal is not on the vein of Gramsci´s Philosophy of Praxis. He is not interested in going back to Feuerbach after he studied and translated the Theses when he was in the Facist jail. He goes on the Marx´s premises, specifically, on Thesis Eleven: Die Philosophen haben die Welt nur verschieden interpretiert, es kömmt darauf an, sie zu verändern.

That seems to me is the spirit of the last part of the comments presented by Negri, who, nevertheless, has not renounced to be called an heteredox philosopher, more punctually, a political philosopher. Negri insists on Marx¨s thought as follows: "The praxis object is not philosophical. The praxis object is historical, revolutionary...

From my own perspective, Marx´s thought is not a critical thought,It is a thought of rupture, a new way of thinking according to the radical immanence. It´s is praxis too, that is, the simultaneous relation between theory and practice to revolutionise the existent world of capitalism.

Gramsci´s orientation goes on: looking for a new kind of man in accordance to a new type of labor and production process, as Negri quotet him.

(TO BE CONTINUED)

8 de marzo de 2017

PARO GLOBAL
MUJERES:
VIVAS Y LUCHANDO

Este 8 de marzo, recuerda las luchas de las mujeres en el mundo que nos lleva a comienzos del siglo pasado, y fines del siglo XX. Figuras cimeras como las de Clara Zetkin, o Rosa Luxemburgo, y por supuesto las sufragistas.

En Colombia, desde la misma resistencia a la conquista brutal, salvaje de los españoles, en el combate por la independencia, y en la república, hay nombres inolvidables, para recordar. El internacionalismo también con Manuelita Sáenz, confinada a un pueblo olvidado de la geografía peruana, por su fidelidad a la causa libertadora, y a su héroe militar y político.

En las luchas obreras y populares del inicio del siglo XX, María Cano, la flor del trabajo, recorriendo ciudades y puertos, acompañando a Raúl Eduardo Mahecha, e Ignacio Torres Giraldo, su compañero de lucha y vida.

Para darle identidad y presencia al PRS, son ejemplos inolvidables, ahora que celebramos de manera conjunta este glorioso día, cuando, además, se han planteado unas jornadas mundiales, que tienen eco en todos los continentes.

Por eso se recuperan las voces de Violeta Parra, hermanada con sus raíces mapuches, con Tanya, una holandesa que se atreve con la causa de la insurgencia subalterna. Las mujeres cubanas, con Haydee Santamaría participando de la insurrección contra Batista, y luego al frente de Casa de las Américas.

Y, en nuestra vecindad, en la U. Nacional, en la Facultad con celebraciones que reclaman dignidad, igualdad, seguridad y respeto a la pluralidad, hacen que hoy todo el día se eleve un canto de alegría, compromiso y lucha con las mujeres, y todos, los muchos, quIeNES se levantan contra el capitalismo, el patriarcado y tantas otras opresiones, exclusiones. La lucha es común y la victoria lo será también,
COMPAÑERAS DE TODAS LAS HORAS.

7 de marzo de 2017

VYGOTSKI  Y SPINOZA (PARTE II)

Fue en la Universidad Popular donde el talento y genialidad de Lev Semionovicht encontraron un cauce propicio. Se dedicó de modo principal a la filosofía y literatura, dicen sus más connotados biógrafos, y así lo recuerda Angel Rivière en su trabajo. ( p. 15)

Aunque la estructura de su pensamiento se forjó en el campo de la semiología, que tenía como un cultor principal a Alexander Potebnya, un lingüista, autor del libro Pensamiento y lenguaje que Vygotski leyó con suma atención y cuidado, y donde la psicología recibía una atención especial.

Lev emuló con su maestro titulando a su primerísima obra, Pensamiento y habla, aunque se haya traducido como Pensamiento y lenguaje, con los errores que conlleva, si recordamos las conferencias de Ferdinand de Saussure, donde él distinguió entre lengua y habla, y se dedicó al estudio de la primera.

A Vygotski le preocupaban en su indagación principal, por una parte, "los mecanismos psicológicos de la creación literaria" (Rivière, 1988, 15), y, de otra, la semiología enfilada al entendimiento de los símbolos, signos e imágenes poéticas.

Este último tópico lo acerca mucho al padre del pragmatismo, el estadounidense Charles S. Peierce, pero no hay referencias que conociera para entonces de sus trabajos. Esta problemático lo introdujo con más brío en el conocimiento de la filosofía, y en particular, a retomar su pasión por Baruch Spinoza, a quien leía desde los estudios del bachillerato. Su interés estaba en precisar los mecanismos propios de la producción estética.

SPINOZA Y "PSICOLOGÍA DEL ARTE"

En la obra de Vygotski, "Psicología del arte" (1925), inicia con una cita de Spinoza, que empataba con sus escritos de secundaria. Había una afinidad entre los dos pensadores. Al final de su breve existencia, como lo fue también la de Baruch, Lev Semionovitch escribió un artículo relevante: "La teoría de las pasiones de Spinoza a la luz de la Psiconeurología contemporánea".

Él pensaba en el hombre como un instrumento del pensamiento de la naturaleza, el pensamiento no separado del cuerpo, como en la filosofía cartesiana que Vygotski había criticado. En suma, el pensamiento era "acción del cuerpo organizado, como función propia del ser material en su más alta expresión." (Rivière, 16)

Algunos señalan que en tal afinidad radica el pensamiento dialéctico de Vygotski, recordando la famosa crítica de Marx a Feuerbach, que hizo explícta en sus Thesen Über Feuerbach. Al respecto, no sobra recordar la Tesis V, que dice: "Feuerbach, no satisfecho con el pensamiento abstracto, quiere la intuición (die Anschauung); pero no toma la sensibilidad como actividad humano sensible práctica (praktische)." (Marx, Thesen, 1981, p. 81)

El pensamiento tenía una función universal y no deducible "...de la estructura estática y espacial de la materia"(Rivière, 16). Al modo como Descartes lo ubicaba como res cogitans, diferente de la res extensa, la materia con su espacialidad. Spinoza había hecho la crítica, en las Cartas, y en particular, en su obra la Reforma del entendimiento. En Vygotski hay una propuesta de dialéctica materialista que guarda su parecido con la metafísica materialista, no dual, de Spinoza. Tal y como la definió Antonio Negri en su libro escrito en la cárcel, Spinoza. La Anomalía Salvaje. Ensayos sobre el Poder y la Potencia.

El laboratorio de la Literatura

Ayudó a Vygotsky la lectura en aquel tiempo de los Cuadernos Filosóficos de Lenin, donde hubo una relectura de la Lógica de Hegel, en clave materialista, apoyándose también en una revisión de las Tesis sobre Feuerbach de las que poco se ha hablado.

Las Tesis habían sido publicadas por Federico Engels en 1892, como un apéndice a su ensayo de divulgación  Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana. De ese  modo, las Tesis fueron conocidas por los marxistas rusos. Después a través del Instituto Marx y Engels, dirigido por Riazanov, quien fuera contertulio del círculo de Vygotski.

La diálectica le sirvió al psicólogo Vygotski, como un método, sin escolasticismo o dogmatismo, y mucho menos como culto a una ideología establecida, conservadora del régimen soviético al comando de Stalin. Fue un pensador por sí mismo, en toda la línea. De acuerdo con otro biógrafo, Kozulin, trató a Marx "como un teórico, del mismo modo como podía tratar a Hegel, Freud y Durkheim, sin prejuicios."

El primer laboratorio fueron sus estudios de literatura, que lo conectaron en cierto modo con el formalismo ruso, pero lo llevaron más allá, aunque se sepa muy poco, a los trabajos de Mijail Bajtin, otro pensador por cuenta propio, fastidioso, peligroso ante el orden stalinista bajo el comando de los comisarios del pueblo, como el tristemente célebre Zdanov.

En sus estudios literarios, tuvo un interlocutor en el traductor al ruso de Lope de Vega, Vladimir Uzin, quien de suyo era un audidacta, políglota como la madre de Lev Semionovitch. En Gomel las tertulias literarias fortalecieron sus herramientas analíticas, su uso singular la dialéctica en trajin con la obra poética de Tyuchev, Alexander Blok y Heinrich Heine, y en la novela con su ilustrado conocimiento de Dostoievski y León Tolstoi, aunque volcó de modo preferencial sus talentos por el teatro que lo conectó vivamente con la psicología humana, leyendo a Shakespeare, Gogol y Puskhin, entre otros.

(continua)

LEV VYGOTSKI Y BARUCH SPINOZA

MULTITUD,CUERPO Y SEMIOLOGÍA CONTEMPORÁNEA.

miguel angel herrera zgaib
Profesor asociado. Docente en Teorías de la Cultura Política
Universidad Nacional, Bogotá.
Director proyecto Sociedad Global Gramsci, SGG/GGS.

Por estos días, visitando una biblioteca universitario tuve un encuentro gratísimo, retador con un texto universitario de Angel Rivière, "La psicología de Vytgostki," publicado en 1984, bajo otro título "Infancia y aprendizaje", para conmemorar el cincuentenario de la muerte de Vygotski, quien había nacido el 5 de noviembre en Orsha, a orillas del río Dnieper, cerca de Minsk, la capital de Bielorrusia, el 5 de noviembre de 1896.

Nació en un hogar judío acomodado, su padre fue jefe de departamento del Banco Central, quien en la ciudad de Gomel, a donde la familia se trasladó, impulsó la creación de la biblioteca pública. La madre era culta, políglota, y entusiasta de la poesía. Enseñó a Lev Semionovitch el idioma alemán.

Su educación inicila no solo la recibió en el Gimnasium, sino que Vygotski tuvo un tutor privado, el matemático Solomon Ashpiz, quien fue un estudiante revolucionario, que sufrió deportación a Siberia. Según Dobkin, biógrafo de Lev, enseñaba a sus alumnos, que él escogía, a pensar con independencia.

En el Gimnasium de Gomel, influido por el modelo alemán de educación, cursó Lev Seminiovitch, los dos últimos años de bachillerato, y descolló allí por su temprana capacidad para pensar por sí mismo.

En la etapa de su formación estuvo en relación intelectual productiva con su primo David Vygodski, quien se destacó luego como lingüista, en cercanía con la escuela formalista que orientaban Viktor Shklosky y Roman Jacobson, quien dió a conocer luego a Vygotski ante el público intelectual occidental.

Había discriminación para el ingreso de los judíos a la educación superior, en una proporción de 3/100 en las universidades de Moscú y San Petersburgo, y cuando Vygotski se presentó a Medicina, en 1913, se restringió más el acceso.

Pero, él en realidad se orientaba hacia la lingüística y la literatura, la crítica y la filosofía, que cultivó en la parte de su bachillerato. Así que pronto se cambió de Medicina a Derecho, porque la universidad imperial de Moscú no tenía estudios de Historia y Filosofía en su pénsum.

En paralelo, Lev estudiaba también en la Universidad popular de Shayavski, una institución libre, que no otorgaba títulos oficiales, pero en la que enseñaban intelectuales expulsados por razones políticas de las universidades oficiales.

(continua)

5 de marzo de 2017

GRUPO PRESIDENCIALISMO Y PARTICIPACIÓN, CIENCIA POLÍTICA, UNAL
PONENCIA PARA EL SEMINARIO INTERNO. MIÉRCOLES DE CONTROVERSIA.

CAPITALISTAS SIN SUBALTERNOS: HISTORIA DE LAS ÉLITES ECONÓMICAS EN COLOMBIA.
Juan Carlos García.
Grupo de investigación Presidencialismo y Participación

Presentación

Sirviéndose de las apreciaciones de Luc Boltanski y Chiapello (2002), el filósofo Libardo Sarmiento Anzola, estudioso de la economía política, en artículo homónimo al de los autores citados, El nuevo espíritu del capitalismo, discurre sobre las dinámicas de la infraestructura económico social en Colombia durante los últimos 25 años, en una contribución publicada en Desde abajo.

La suya es una reflexión que toma en consideración la crítica a la macroeconomía desde la riqueza social del trabajo y la política económica del Estado, la cual ha sido excluyente y elitista. Todo ello para poner en cuestión la realidad histórica que produjo el capitalismo colombiano durante el siglo XX: el proceso de la financiarización.

En los análisis históricos de Sarmiento Anzola existe el capitalismo colombiano; y para comprobarlo acude a la referencia de los datos, las tendencias, las instituciones, las organizaciones y los individuos líderes que hacen posible que desde los años setenta del siglo XX se despliegue en nuestro país la “hegemonía de una lumpen-oligarquía mafiosa,” articulada a la economía mundo capitalista.

Este complejo es lo que el autor nombra como el “nuevo espíritu del capitalismo” entre los años 1991-2016. Es decir, el presupuesto analítico del que parte el ensayista es que si hay élites capitalistas, debe haber capitalismo.


En el artículo de Sarmiento Anzola asistimos a tres fases del capitalismo colombiano: desde el siglo XIX hasta 1945, la incipiente y precaria industrialización, básicamente agraria agroexportador; le sigue el desarrollo industrial en las ciudades hasta la década de 1970, para pasar luego a la última fase, la financiarización especulativa de la economía global, cuando las finanzas hegemonizan la economía real voviéndolo un nuevo espíritu.

En estas tres etapas se va conformando una economía mundo capitalista, el Estado pierde soberanía, se asiste a una mayor explotación de la fuerza de trabajo, se incrementa el endeudamiento externo público y privado, existen privatizaciones en masa, oligopolios y monopolios se estructuran, una élite capitalista avara e impersonal se vuelve más voraz y con espíritu global de negociantes...

El capitalismo en su mayor esplendor crea una sociedad abiertamente capitalista en Colombia. Desde los años setenta en dos generaciones sucesivas la sociedad colombiana vivió una fuerte expansión, no vista en dos siglos atrás. De la empresa familiar local se pasó a la especulación financiera de la economía mundo capitalista. Sarmiento Anzola nos invita a tomar conciencia: vivimos en una sociedad capitalista mafiosa, violenta, desigual, financiarizada.
Crítica
Pensamos que con la expresión “nuevo espíritu del capitalismo” el autor da a entender las prácticas hegemónicas del sentido común capitalista. No obstante, la referencia de Sarmiento Anzola al “espíritu” se ubica en una lectura de ethos económico, una ratio de ganancia y beneficio privado centrado en las lógicas de acumulación, mas no desde un enfoque cultural o socio-cultural donde la sociedad civil existe en su dinamismo, como sería el caso de la expresión sentido común en la literatura de Gramsci.

Pero volviendo al punto: Sarmiento Anzola problematiza la hegemonía capitalista sin así llamarla. Pensamos, entonces, que su análisis económico es a propósito de una nueva cultura del capitalismo global. A esa nueva cultura él la llama “espíritu”.

Como decimos, el estudio planteado por el autor se limita al estudio de la infraestructura socio-económica, dejando de lado qué pasa con las superestructuras complejas, sociedad civil y sociedad política, salvo los rápidos comentarios a Constituciones, leyes y presidentes, que hacen causa con una lectura de élites capitalistas.

El texto referido por lo mismo podría ser considerado de tipo economicista: el capital explicando la financiarización.
En efecto, podemos considerar que lo que hemos leído es una historia de las élites empresariales, industriales y financieras, donde sobra y brilla por su ausencia la lucha centenaria de los trabajadores subalternos en el siglo XX, quienes trabajan en el capitalismo global hasta reproducirlo al límite.

Acaso en la lectura se da por descontado la despolitización de la sociedad civil y en ellas de los grupos y las clases subalternas, las cuales no aparecen en el nuevo espíritu del capitalismo: una historia sin sujeto, una historia sin trabajadores.


Volviendo al punto de discusión, cuando se hace una historia del capitalismo sin la lectura de las superestructuras se cae en una historia de las élites capitalistas. Todo lo cual acompaña el discurso de la macroeconomía en el tiempo de la financiarización.

Preguntas necesarias

1. ¿Podemos pensar la formación social del capitalismo colombiano solo desde las élites capitalistas?
2. ¿Cuál es la relación entre sociedad civil y sociedad política en el nuevo espíritu del capitalismo?
3. ¿Si la financiarización es la forma económica de la fracción hegemónica del Estado colombiano, mafioso por demás, cuál es su forma política, también mafiosa?
4. ¿Hay un tipo de Estado en el sistema mundo capitalista que sea óptimo a la “lumpen oligarquía mafiosa”?
5. ¿la guerra global reproduce o detiene el proceso de la financiarización?

Por último para cerrar este conjunto de preguntas, formulemos la siguiente:
¿Y qué pasó con las clases sociales, se transformaron o desaparecieron en Colombia?

VII SEMINARIO INTERNACIONAL ANTONIO GRAMSCI

DEMOCRACIA, GUERRA Y NUEVA REPÚBLICA, 1512-2012.

GRUPO DE INVESTIGACIÓN PRESIDENCIALISMO Y PARTICIPACIÓN.

UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA

Carlos Bohrt; Sandro Mezzadra, Justo Soto, Francisco Hidalgo, Miguel Angel Herrera