11 de noviembre de 2013

PONENCIA  PARA VIII SEMINARIO INTERNACIONAL GRAMSCI.
TERCERA JORNADA. CONSTITUYENTE SOCIAL.

EL CALVARIO DE LA PRIVATIZACIÓN DE LOS HOSPITALES PÚBLICOS

¿UN NEGOCIO PARA LA IPS UNIVERSITARIA?
David Jiménez[1]

La Ley 1438 de 2011, en sus artículos 80 y 81, estableció que el Ministerio de Salud anualmente evaluaría el riesgo financiero de las Empresas Sociales del Estado E.S.E, y que las que se encontrarán en nivel alto o medio deberían someterse a un Plan de Saneamiento Fiscal y Financiero.

Así mismo, el artículo 82 de la mencionada ley, abre el camino de su privatización así:
-          Cuando la E.S.E incumpla el Plan de Saneamiento Fiscal y Financiero deberá someterse a un Acuerdo de Reestructuración de Pasivos (Ley 550 de 1999) con el Ministerio de Hacienda ( art. 8 de la Ley 1608 de 2013).

-          Cuando la E.S.E no recupere su viabilidad financiera mediante el Acuerdo de Reestructuración Pasivos deberá someterse a la intervención de la Superintendencia Nacional de Salud, y posterior si continua la inviabilidad fiscal, el camino de la supresión, liquidación o fusión de la entidad.

El panorama de Antioquia con ejemplos

                                                            En el Departamento de Antioquia, en el año 2013, aparecen en riesgo financiero alto y medio, 71 Empresas Sociales del Estado, que vienen con el mismo riesgo financiero del año 2012. Pero, en el 2013, ingresaron otras 13 calificadas en riesgo alto y medio, para un total de 84 entidades públicas de salud[2].  Este es un número alto debido a que Antioquia tiene 125 municipios, que deben someterse a un Plan de Saneamiento Fiscal y Financiero, y en caso de incumplirlo, tomar el camino del artículo 82 de la Ley 1438 de 2011.

La E.S.E Hospital Antonio Roldán Betancur del Municipio de Apartadó de II nivel de complejidad, el principal centro urbano de la subregión del Urabá Antioqueño, será liquidado y lo entrará a operar la IPS Universitaria de la Universidad de Antioquia[3]; así mismo, pasará con la E.S.E. Hospital La Cruz del Municipio de Puerto Berrío (el centro urbano más importante del Magdalena Medio Antioqueño) de II nivel de complejidad, dado que su liquidación fue aprobada por el Concejo Municipal. [4]

La Universidad de Antioquia con su IPS Universitaria, favorecida por su autonomía universitaria,  de contratación “tercerizada” de prestación de servicios de salud y por contar con personal residente de los pregrados y posgrados de las Facultades de Medicina de la ciudad de Medellín, ha entendido el negocio financiero de comprar hospitales y clínicas en los últimos años.

Primero que todo, al obtener la Clínica León XIII del Instituto de Seguro  Social, bajo el fantasma que dicen de “Rescatar Hospitales públicos en Colombia”[5], cuando en la realidad no los rescatan, sino que una vez liquidados y privatizados entran a operarlos, y no vuelven a ser patrimonio público estatal.

El negocio de la IPS Universitaria de la U.de.A continúa ahora en Barranquilla y San Andrés; y con las políticas de privatización y liquidación de hospitales (Ley 1438 de 2011 y Ley 1608 de 2013), el negocio llegará a más hospitales, bajo la figura de pública, pero en la realidad, bajo un sistema privado de mercado de la salud y de flexibilidad laboral.

Este es un neoliberalismo llevado al colmo, revestido de público bajo la figura de la Universidad de Antioquia con su flamante IPS Universitaria, y no es de extrañar que pronto haga carrera este “adefesio” en la Universidad de Colombia, que se viene privatizando por la puerta de atrás, sacándole jugo antes a las modalidades de la contratación interadministrativa. De lo dicho ya son prueba los salarios mensuales de no pocos docentes, beneficiados con tales contrataciones, que tienen efectos directos e indirectos a salario.

Un  S.O.S  ciudadano en tiempos de saqueo de lo común

                                           Con ese panorama y con el riesgo de que hospitales públicos de I, II y III nivel de complejidad que benefician por su ubicación y nivel de complejidad a muchos pacientes de diferentes municipios antioqueños,  en el Suroeste (Ciudad Bolívar, E.S.E. Hospital La Merced), Nordeste (Yolombó, E.S.E. Hospital San Rafael); en el área Metropolitana (Envigado, E.S.E. Hospital Manuel Uribe Ángel; Medellín, E.S.E. Metro Salud; Bello; y E.S.E. Bello Salud) y en el Norte (Yarumal, E.S.E. San Juan de Dios), sufran una capitis diminutio, a manos del “guante blanco” de las universidades públicas, si no recuperan su viabilidad con el Plan de Saneamiento Fiscal y Financiero.

De lo contrario, están condenadas a terminar bajo la IPS Universitaria de la U. de. A,  u otro operador privado más convencional y voraz, dado que se encuentran en riesgo alto o medio financiero en nuestros días. A no ser que pacientes y dolientes nos preparemos como es debido, y llenemos de contenido la propuesta de una constituyente social, que en lugar de privilegios avance en darle contenido efectivo a la fórmula constitucional que pregona que “la igualdad sea real y efectiva”.

La Universidad de Antioquia, una de las principales universidades públicas colombianas, su comunidad universitaria, debería reflexionar y ponerle freno al papel de su IPS Universitaria, y su abierto favorecimiento de la estrategia que privatiza hospitales públicos, que son patrimonio común e histórico de muchas localidades antioqueñas.

El Gobernador de Antioquia Sergio Fajardo como Presidente del Consejo Superior Universitario y Alberto Uribe Correa como rector, deben hacer cuentas responsables revelando el beneficio capitalista que obtiene la IPS Universitaria de propiedad de la U.de.A, cuando se privaticen los hospitales públicos de II y III nivel de complejidad. Más aún, que hablen con honestidad si les interesa compensar también esta ganancia, al operar los hospitales de I nivel de complejidad, que facturan menos, pero que, por el contrario, ofrecen servicios de salud a muchos municipios.

Finalmente, la comunidad universitaria de la U.de.A, debería comenzar a  revelar ese beneficio oscuro que recibe la IPS Universitaria por cada hospital público privatizado y liquidado en Antioquia. Estas privatizaciones, con descaro, irrespetan los derechos laborales y la carrera administrativa de los empleados del sector de salud sin dar cumplimiento a la sentencia C-614 de 2009 y C-171 de 2012 de la Corte Constitucional.

El otro camino  “oculto” a la privatización: el clientelismo del hospital público

En la época anterior a la constitución de 1991, los empleos públicos se asignaban por el color político del momento, existía en todo su esplendor el clientelismo revestido en la nómina estatal (Gutiérrez Sanín, 2010), pero la plenaria del Senado de la República con aprobación del texto de la reforma a la salud del Proyecto de Ley No 210 de 2013S aprobó que la elección de los gerentes de las Empresas Sociales del Estado (art. 81) serán de libre nombramiento y remoción por parte de alcaldes y gobernadores; y le darán un cheque en blanco al Presidente Juan Manuel Santos (art. 82) para que reforme el régimen laboral de los empleados públicos del sector salud, que al parecer todo suena desde el Ministerio de Salud y del Departamento Administrativo de la Función Pública.

Es la eliminación de la carrera administrativa, para darle flexibilidad a las plantas de personal, dejando los cargos que sean de libre nombramiento y remoción, es un regreso a que los alcaldes y gobernadores con concejales y diputados aliados respectivamente, entren a manejar el clientelismo de la nómina de las Empresas Sociales del Estado.

Con lo anterior, el neoliberalismo de la economía de mercado en su argumento de privatizar el patrimonio público-estatal, señala que la ineficiencia por la corrupción y los malos manejos políticos llevan al borde financiero a la empresa pública; con lo anterior, si gobernadores y alcaldes con sus aliados en las corporaciones públicas de elección popular; tendrán a gerentes de Empresas Sociales del Estado y toda la nómina de la planta de cargos de libre nombramiento y remoción.

Podrán hacer con su antojo el clientelismo a la manera particular  e ilegal que nos podamos imaginar; y su gran efecto es el circulo vicioso que si los hospitales públicos terminan más “cooptados” política y electoralmente,  se traducen en malos resultados financieros  evaluados por la Ley 1438 de 2011 y 1608 de 2013 deben someterse a un ajuste financiero que tiene las puertas abiertas a la privatización.

Sin embargo, la política gubernamental del Buen Gobierno, que tiene uno de sus pilares la eficiencia administrativa (https://www.dnp.gov.co/Gobierno/BuenGobierno.aspx ) y la lucha contra la corrupción, no termine fortaleciendo el talento humano en el sector público de la salud como señala el artículo 125 de la Constitución (acceso al servicio público de forma técnica y meritocrática con la carrera administrativa), sino dando vía libre al clientelismo burocrático con la nómina de los hospitales públicos.

Los dos síntomas para la privatización: el ajuste fiscal territorial

Los ajustes estructurales a la producción de política económica del Gobierno Pastrana[6], fue la expedición de la Ley 617 de 2000, denominada como ley de ajuste fiscal de las entidades territoriales, dado que limitaba su gasto de funcionamiento y que con los recursos propios de Departamentos, Distritos y Municipios; deben soportar el pago de la nómina, el pasivo pensional y prestacional.

La dosis de ajuste fiscal (art. 19 de la Ley 617 de 2000)  consiste en que los municipios o distritos que incumplen el límite de gastos de funcionamiento según su categoría, deben someterse así a
-          Ejecutar un Plan de Saneamiento Fiscal durante una vigencia fiscal
-          En caso de incumplir nuevamente el límite de gastos de funcionamiento, deberán someterse a un Plan de Desempeño Fiscal  con un limite de tiempo definido por la Asamblea Departamental a iniciativa del respectivo Gobernador.

-          Si el municipio o distrito continuo incumpliendo el límite de gastos durante dos vigencias fiscales y pasado el  tiempo fijado por el Plan de Desempeño Fiscal, la Asamblea Departamental decretará la fusión del municipio a iniciativa del Gobernador.
Con lo anterior, fusionar un municipio con otro, un mandato de la ley, no sida iniciativa en Colombia, por el valor electoral y cultural y lo impopular que significa.

Por otra parte, la ley 617 de 2000 nos define las reglas para comprender la viabilidad financiera de un Municipio determinado, y la Ley 1438 de 2011 para el riesgo financiero de una Empresa Social del Estado, dos caras ocultas de privatización del patrimonio público-estatal, pero que en si pierde más el hospital público, porque los municipios representan votos e identidad cultural.

Para ilustrar, el Municipio de Toledo (Antioquia) desde el 2005 hasta la fecha incumple con el límite de gastos de funcionamiento de la Ley 617 de 2000[7], con lo cual tiene poca capacidad e institucionalidad local para recuperar su viabilidad financiera, y si fuera por el mandato legal, lleva 8 vigencias fiscales incumpliendo con la disciplina fiscal, ya debería ser corregimiento, pero no ha pasado.

Por otra parte, la E.S.E. Hospital Pedro Claver del municipio, según la Resolución No 1877 de 2013, aparece en riesgo financiero alto, en pocas palabras, si incumple en el Plan de Saneamiento Fiscal tendrá las puertas abiertas a su privatización; dado que por la débil institucionalidad local del municipio, que ni la Alcaldía Municipal y el Hospital tienen viabilidad fiscal, el segundo con más riesgo de ser liquidado por el camino previsto en la Ley 1438 de 2011 y la Ley 1608 de 2013  y dado que existen muchos ejemplos de liquidación de hospitales públicos en Colombia. 

Similares casos suceden que tanto la Alcaldía Municipal y el hospital público se encuentran sin viabilidad fiscal como en Argelia  y Caramanta (Antioquia), pero la salud con más riesgo privatizador por la política nacional donde la Dirección de Apoyo Fiscal del Ministerio de Hacienda jugará un papel importante para hacer cumplir con la austeridad y la disciplina fiscal, y en caso contrario, someter a la privatización al hospital público.

Otro ejemplo, una de las zonas con el conflicto armado “vivo” en plena zona de consolidación del Estado Colombiano, el Bajo Cauca Antioqueño, 3 de los 6 los hospitales  de la subregión en  los Municipios de Cáceres, El Bagre, Taraza; se encuentran en riesgo financiero alto y medio; con lo cual deben aplicar la dosis del ajuste fiscal para no ser privatizadas; con lo cual, una zona donde el Estado debe consolidar su presencia en un escenario de posconflicto, al parecer la asistencia en salud podría quedar en manos del sector privado.
Otra región con una larga historia, el magdalena medio, los municipios ribereños como Yondo, Puerto Berrio, Puerto Triunfo y Puerto Nare; con hospitales en riesgo alto y medio financiero; y con el antecedente que el principal centro hospitalario de la subregión que ofrece servicios a municipios de Antioquia y Santander, la E.S.E. Hospital La Cruz de Puerto Berrio será privatizado y liquidado.

Reflexión final

La reforma a la salud del Gobierno Nacional, toca muchos aspectos del sistema de salud, más deja intacta la lógica privatizadora de los hospitales públicos de la Ley 1438 de 2011 y Ley 1608 de 2013, a su vez, la profundiza, porque elimina los aportes patronales (son los recursos de subsidio a la demanda que contratan los municipios para que las E.S.E atiendan a la población pobre no asegurada a ningún régimen de salud) que son para muchos hospitales, el pago de seguridad social y parafiscales de su nómina frente a los retrasos de los giros y pagos por parte de las EPS.

A su vez, el fortalecimiento financiero de los hospitales públicos en riesgo, se debe más a las deudas de las EPS con dichas entidades, y más la dosis de clientelismo burocrático de la reforma a la salud, tendremos hospitales más politizadas a las fuerzas políticas que dominen en el escenario local y regional; para luego aparecer los neoliberales con el argumento que se hace necesario su privatización por la corrupción y los malos manejos políticos.

Al parecer jugará la estrategia del diplomático norteamericano Henry Kissinger  quien durante la guerra fría sostenía, que si para conservar la democracia, hay que destruirla, la destruían tal como sucedió en Chile. Ahora, todo indica que el neoliberalismo en agonía para asegurar un mercado privado de oferta de servicios de salud, pensara para garantizar el futuro del negocio de la salud, es mejor darles por un tiempo los hospitales públicos, en un 100%, a los políticos; para que  coopten a su cuerpo directivo y científico, y luego le apliquen la dosis de privatización que ya padecimos, con el argumento de siempre: ineficiencia y corrupción.

Finalmente, la era de reestructuración de hospitales públicos entre 2002-2007, donde le otorgaban recursos a las Empresas Sociales del Estado para reducir su planta de personal y pagar las indemnizaciones laborales, que de paso terminó con el boom de Cooperativas de Trabajo Asociado CTA tuvo el auspicio del alto gobierno para impulsar la “tercerización” laboral.  Esta fórmula aun anda vigente, esa tarea de privatizar quedó pendiente, dado que el Gobierno Nacional actualmente tiene toda una política pública  diseñada para la liquidación y supresión de hospitales públicos, con la cual les daría la estocada final, cuando las fuerzas vivas de la salud copan las calles y hacen oír su voz.

PD: Invito a los estudiantes y profesores de las Facultades de Medicina de las universidades públicas y privadas, no solo  movilizarse para retirar el artículo 52 del proyecto de ley de reforma a la salud que permite que los hospitales universitarios gradúen especialistas médicos, sino a defender a las Empresas Sociales del Estado como trinchera de defensa de lo común, que se expresa en la figura del patrimonio público y estatal del Estado Social de Derecho, que no es una coartada como hasta ahora para ampliar e inducir más privilegios.

Referencias
Estrada Álvarez, J. (2005).  Élites intelectuales y producción de política económica en Colombia. En Intelectuales, tecnócratas y reformas neoliberales en América Latina, Estrada Álvarez [ed]. Bogotá D.C: Universidad Nacional de Colombia, COLCIENCIAS, CAB.
Gutiérrez Sanín, F. (2010). Instituciones y territorio: la descentralización en Colombia. En 25 años de la descentralización en Colombia. Bogotá D.C: FKA
República de Colombia
-          Ley 617 de 2000
-          Ley 1122 de 2007
-          Ley 1438 de 2011
-          Ley 1608 de 2013
-          Resolución 1877 de 2013 del Ministerio de Salud
-          Proyecto de Ley No 2010 del Senado de la República



[1] Politólogo y Estudiante de Maestría en Estudios Políticos. Participante del Grupo Presidencialismo y Participación de la Universidad Nacional de Colombia. E-mail: presid.y.partic@gmail.com
[2] Información obtenida de la Resolución No 1877 de 2013 del Ministerio de Salud
[3] http://www.youtube.com/watch?v=3RB3A3g3zrU
[6] Ver más en Jairo Estrada Álvarez (2005).
[7] Información obtenida de los informes de desempeño fiscal municipal del DNP

3 de noviembre de 2013

VIII SEMINARIO INTERNACIONAL A. GRAMSCI
PONENCIA 
Facebook y Movilización Social  Hoy.
Daniela  Ferro

                                                       Siendo Facebook una de las más grandes redes sociales actualmente en internet, con un promedio de novecientos millones de usuarios activos y traducido a más de setenta idiomas[1], su cubrimiento hace que sea un espacio de difusión de información en el que no solo recibes sino que también puedes volverte comunicador. Es un espacio enmarcado en una nueva forma de comunicación en donde predomina la participación abierta y sin censuras de diferentes grupos sociales. Ahora no solo hay una comunicación para las masas sino que las masas pueden acceder al internet y a facebook para dar a conocer su punto de vista.

La importancia de Facebook en el ámbito político surge cuando ya no es solo una herramienta personal para estar en contacto con amigos o conocidos, adquiere relevancia política en el instante que se convierte en una plataforma para debatir, opinar, dar puntos de vista, conectarse con personas con concepciones de vida similares, y sin pretenderlo se convierte en un conglomerado interactivo en el que eres participe en la actividad comunicativa. Es político en cuanto se discuten problemas comunes, lo que permite observar las dinámicas de un espacio en el que todos y todas se manifiestan. Y facebook tiene la característica de aglutinar en una sola interface a una gran cantidad de usuarios, lo que hace que sea más fácil dar a conocer problemáticas sociales y movilizaciones colectivas.

Entonces el motivo de escribir este ensayo es preguntarse acerca de la utilidad que puede tener una red social como facebook para potencializar una forma específica de hacer política llamada movimientos sociales. Tenemos una plataforma para colocar información, para compartirles a los otros nuestros problemas, desafíos, deseos, planes, para mostrarles la idea de cambio que queremos realizar:

 ¿Qué tan potencializador puede ser facebook para concretar esas ideas? ¿Cuál es la ayuda de facebook para concretar iniciativas de movilización social y acción política? ¿Es posible qué desde facebook se logren concertar acciones conjuntas, es posible que se faciliten encuentros más que en la vida real? Son demasiados preguntas por responder, pero el propósito es presentar un somero panorama de varios puntos que tocan la problemática de facebook y movimientos sociales.

Al mismo tiempo es indispensable observar con cuidado la base de la cual parten los avances de las comunicaciones en los últimos años, y por otra parte el cómo se ha visto afectada la actividad política de la movilización social y la acción de las colectividades con la aparición de las comunicaciones de última generación y la posterior introducción de la acción social en el campo político en las redes sociales. Los estudios sociales enfocan su investigación en gran medida, en  los escenarios que permiten a los actores sociales interpretar sus respectivos roles, para el caso de la ciencia política hablaremos de roles de poder, los cuales permiten  hablar de relaciones de poder.

Aunque junto a los roles de poder y las relaciones de poder emergen las estructuras de dominación, en cierta medida como producto de luchas antagónicas que vienen de tiempo atrás y que en la actualidad continúan por la acción de uno y otro actor en contienda y finalmente aparecen las instituciones de carácter formal o informal, completando así el escenario que construye con diferentes insumos la investigación social  y que permite ubicar al investigador el lugar en el cual los movimientos sociales reaccionan e interponen acciones públicas de protesta, entre las que se encuentran las interpuestas a través de las redes sociales, lo que en cifras a representado un aumento de manifestaciones de inconformismo a través facebook por su capacidad de difusión y el acceso que las comunicaciones de ultima generación permiten a facebook, así llega el cómo los movimientos sociales y la acción colectiva utilizan facebook y las nuevas comunicaciones en el escenario antagónico social global.

Lo cual hace pensar en la capacidad de contrapoder que pueden tener los movimientos sociales amparados en las nuevas tecnologías, y analizar también sí en realidad estas nuevas comunicaciones permiten a la acción social cambiar el espectro hegemónico para continuar con estas luchas. Existen antagonismos sociales en donde se contraponen intereses y en el sistema capitalista actual significan conflicto. Por lo tanto es necesario establecer que las tecnologías de la comunicación en la actualidad se encuentran inmersas en estas relaciones de poder, por lo que van a girar en torno a ellas.

Facebook  y  la nueva movilización social

                                                          Surge la problemática de facebook en relación a la movilización social según el tipo de ayuda que le pueda prestar, es decir ¿qué tanto facebook puede ayudar a está forma específica de hacer política? Entendiendo las principales proposiciones realizadas por Charles Tilly en su historia sobre los movimientos sociales desde 1768 hasta el siglo XXI[2], podemos comprender la movilización social como una forma particular de hacer política.

Es una forma específica para discutir sobre los problemas comunes, y es que no siempre la movilización colectiva se ha producido así, pero en la actualidad es una manera en que la sociedad civil busca la adquisición de unos derechos, la afirmación de unos intereses y objetivos[3]. Siendo importante la movilización social en nuestros tiempos interconectados y globalizados qué tanto una herramienta como facebook es útil para seguir impulsando estas acciones políticas.

La sociedad civil  se comprende como aquella que esta por fuera del aparato gubernamental, de ese conjunto de leyes, estructuras e instituciones de control social descritos por Gramsci[4]. Ésta se configura por la búsqueda de autonomía y desarrollo de sus propios intereses por fuera del aparato hegemónico de coacción y dirección al que están sometidas las clases subalternas. La movilización social surge cuando hay un encuentro de intereses colectivos con la necesidad apremiante de arrebatarle la hegemonía o discutir sus privilegios a aquellos que se apropian del gobierno y las decisiones comunes en beneficio de unos pocos.

La movilización social implica el antagonismo de estilos de vida y de entendimientos distintos que se disputan un lugar en la dirección política, pero entendiendo que es propio de la movilización la conjugación de los individuos y colectivos de base, de los que no tienen voz, de los que tienen que crearse un montón de actividades y ejercicios con la intención de combatir con aquellos que llevan la delantera, imponen y además toman conciencias.

Nosotros estamos en una sociedad red, lo pronuncio Castells, ya de por si nos servimos de una variedad de aparatos tecnológicos sobre los que basamos nuestra comunicación con los demás. Hacemos uso a diario de inventos tecnológicos que nos facilitan la comunicación con los otros, que hacen posible estar informado y conocer detalles de sucesos que ocurren a miles de kilómetros de donde nos encontramos. Pero el punto a observar es si toda está conexión ayuda a potencializar el activismo político y los movimientos sociales

Internet y las redes sociales donde se comparte información y se pone a disposición de otros usuarios no puede ser considerada una burbuja de información neutra, un mundo utópico donde es posible realizar los cambios sociales que se pretende con una movilización social. La internet sigue sujeta a las relaciones de poder que en el mundo actual se presentan, sigue y se encuentra configurada por las estructuras hegemónicas que existen en el mundo.

Por lo tanto pretender que es un espacio diferente, totalmente participativo, democrático y abierto, es desconocer los conflictos de intereses expuestos en debates como los que iban a permitir el ingreso de la ley SOPA (Stop Online Piracy Act), o en el caso de Colombia el ingreso de la ley Lleras. Evidenciando así para el caso de Estados Unidos y de Colombia la existencia de conflictos políticos y económicos que permiten la existencia y las condiciones actuales de acceso a internet, sumando a esto los intereses que tienen las compañías más exitosas en la red, las censuras que se dan a ciertos contenidos que son de carácter supuestamente público. En la red se siguen reproduciendo los valores y desigualdades que en la realidad se presentan. Entonces  ¿qué hace que sea diferente la movilización social por red?

La aldea global constituyó una serie de valores en el devenir de las interacciones de las comunidades que la conforman, pero puede afirmarse que los valores que predominaron desde la modernidad en los intercambios entre individuos y grupos han ocultado intereses económicos, ocasionando un dominio casi total de los valores propuestos por el capitalismo, la eficacia y la eficiencia sin mencionar otros. Aparecen como valores hegemónicos que además de coaccionar las vidas de las personas obligadas a seguirlos, aparecen también como valores aceptados en sociedades producto de la colonialidad. Teniendo en cuenta la visión de la sociedad red de Castells nos encontramos articulados bajo una lógica de relacionamiento en red en donde el principal motor que la motiva es la información y la comunicación, es una época de globalización en donde se difunde conocimientos e ideas[5].

En ese sentido participamos actualmente de una lógica de interacción social más allá de la comunidad, de interconexión entre lo local y lo global, en donde reina la flexibilidad y la pérdida de fronteras, donde parece que todo se encuentra a la mano, Pero este cambio de interacción social sigue permeada por unos valores y estructuras hegemónicas que establecen en qué forma y bajo qué principios se dan las relaciones sociales, por lo que se manifiestan claras relaciones de poder que buscan favorecer intereses particulares, quien saca provecho de la red es aquel quien puede programar y crear las conexiones necesarias para establecer e institucionalizar esos valores[6].


¿Qué pueden hacer los movimientos sociales?

Hay una creación de imágenes, hay un discurso que refuerza unos criterios, ¿cómo hacer para que se fomenten otros discursos? ¿Cómo hacer para que esos cambios generados por los movimientos sociales se difundan?

La acción política y los procesos de movilización colectiva han tenido una visibilización muy importante a través de las redes sociales, especialmente facebook y twitter han sido muy importantes para difundir protestas y marchas en diferentes partes del mundo. Su importancia surge cuando los medios masivos de comunicación, caracterizados por su centralidad y poca interacción con los oyentes o televidentes, no comunican acerca de estos eventos, como fue el caso de las protestas en Estambul en mayo de este año. Entonces las redes sociales se convierten en espacios en los que se participa en la acción comunicativa, es posible dar su punto de vista sobre los acontecimientos que están sucediendo, lo que lleva a que se dé un proceso interactivo de comunicación.

De todas maneras hay que ser precavido al darle demasiada importancia al impulso que estás tecnología de la comunicación puedan hacer por los movimientos social, principalmente en lo que tiene que ver con verdaderos procesos de toma de acción, de participación. Varios ejemplos de movilizaciones como el caso de la protesta de los monjes en Birmania, o de la primavera Árabe tuvieron una gran ayuda de estos medios de autónomos y participativos de comunicación, en especial para comunicar al mundo exterior acerca de los acontecimientos que estaban pasando y que por otros medios fueron censurados.

Sin embargo, Facebook no hizo la movilización, puede que sea útil para conectar a activistas distantes, a simplificar y economizar el proceso de organización  pero no sustituye lo riguroso y constante que necesita ser el activismo político para realizar grandes movilizaciones sociales. A la hora de la verdad es muy difícil decir si la gran acogida que pueda haber en estos circuitos llegue a impactar la movilización, cuando se han intentado realizar acciones concretas entre perfiles activos en Facebook que se solidarizan con alguna causa, como pegar de pancartas, estas no han sido realizadas de la misma forma abrumadora como se creería que haría con la cantidad de personas interesadas. 

Lo anterior lleva a pensar que no puede haber una sobre-determinación de las redes sociales, pueden ser muy efectivas para la coordinación y difusión de las movilizaciones, pero estás no pueden quedarse sólo allí. El activismo político no ha funcionado como se lo espera viviendo solo de la solidaridad o de los ‘likes’, es necesario todo un proceso de organización colectiva para realizarlo.

La Película “No”
                                                              Teniendo en cuanta la película chilena ‘No’, nominada a los premios Oscar, podemos ver la importancia del uso de la información, de las tecnologías y de los discursos. Uno de los puntos que más me llamo la tención de la película es la campaña que gestiono la opción ‘No’ para el plebiscito de 1988 en Chile, el cual significó la convocatoria de elecciones democráticas luego de 17 años de dictadura militar.
Es decir se consiguió gestionar un cambio social a través del uso de un lenguaje no usado nunca antes por opositores al Régimen Militar, y me atrevo a decir que por los movimientos sociales. Es que la forma de llevar un mensaje, una idea, es muy importante en el momento de reprogramar la red, de generar nuevos valores y objetivos, y lo que demuestra la ‘Campaña del No’ es que es necesario innovar los repertorios de movilización y eso incluye las formas de comunicar.

En la película muestran el conflicto existente en la misma campaña por el que decir para que las personas apoyaran la propuesta de un cambio democrático, y lo que muchos miembros del partido socialista no logran entender es que con el mismo discurso utilizado  en  el que se refuerza el tema las desapariciones y exiliados por el régimen, no van a lograr que las personas se decidan a votar por la opción No. No es que el tema de la violación de derechos humanos durante la dictadura no sea un tema grave, sino que lo importante es hacer que las personas estén lo suficiente motivadas para que se produzca ese cambio deseado y con la misma forma en que se había intentado hacer, centrado en las opresiones no iba hacer que las personas salieran de su miedo.

Entonces resulta favorable y necesario entrar en estas nuevas tecnologías de la información, son formas innovadoras para llevar un mensaje y nuevas ideas de cambio. Pero no hay que ser idealista frente a este nuevo campo difundidor de ideas, es un gran océano nada pacífico, ni calmado, internet sigue siendo un espacio de conflicto en donde se manifiestan relaciones de poder para posicionar intereses, valores y principios. Por lo que hay que seguir buscando formas innovadoras para transmitir las ideas de cambio que impulsan los movimientos sociales.

Hay que dejar claro que existen estructuras hegemónicas que buscan establecer sus intereses como si fueran necesidades de todos. Ese es el poder de internet y facebook, permite el acceso a muchas personas interconectadas para la difusión de un mensaje, el punto es cómo hacer que sea eficiente para que esas ideas de cambio se consoliden y no siga imponiendo una única visión de mundo, de verdad.

Actualmente nos encontramos inmersos en la matriz del sistema capitalista con un elevado número de injusticias y desigualdades, con una cantidad enorme de recursos a su disposición, culturales, gráficos, discursivos que son muy exitosos a la hora de institucionalizar unas estructuras. La pregunta es cómo presentar una alternativa, cómo hacer  para que también este visible y al alcance de las personas.

El caso Victoria´s  Secret
                                                                 Observando una charla de la modelo de Victoria´s  Secret, Cameron Russel en el portal de charlas TED[7], ella comenta sobre su experiencia en el modelaje y del análisis que ha hecho sobre esa profesión. Más que hablar sobre modelaje, lo que me llamo la atención de su intervención es la seguridad con la que habla sobre el poder de la imagen y su construcción para difundir un mensaje. Ella muestra de una manera muy simple como más allá de que ella posea esos atributos que le permiten ser parte de un mundo tan exclusivo y competitivo, como es el de la moda, detrás de la puesta en escena de su imagen hay un montón de gente dedicada a crear  esas imágenes.

Las imágenes de la publicidad tienen una cantidad de procesos, herramientas, capital humano con las que impulsan sus ideas y valores, es así que transmiten una idea de belleza, de mujer, de hombre, de estatus; pero no es que en realidad sus representaciones existan, eso lo deja muy claro Russel al mostrar fotos personales de su adolescencia, ella no es lo que sus fotos para revistas como Vogue muestran, para aparecer así necesito de una enorme ayuda que la hiciera ver así. No me quiero meter en la ética de esas imágenes, me interesa mostrar los recursos disponibles, la cantidad de gente trabajando para llevar a cabo el despliegue del mensaje publicitario de la moda, y hay que tener presente que es efectivo, logra transmitir, logra programar la red para que consideremos que el comprar cierta mercancía nos hace más exitosos. 

Es precisamente lo que habla Castells hay nodos dentro de la red social que consiguen hacer las conexiones para abarcar con su mensaje, criterio y valores las relaciones sociales:

 ¿Cómo hacer para que otros procesos sociales, otras iniciativas, otras formas de vida puedan también tener las mismas posibilidades y recursos para transmitir sus ideas?

La campaña del No muestra las opciones que pueden crearse si existe la oportunidad de adquirir estas herramientas, estos recursos para promocionar las ideas de cambio. Es por eso que facebook es una de esas herramientas actualmente indispensables para fomentar las ideas de los movimientos sociales, pero al igual que es una nueva forma para difundir el mensaje, también es una plataforma para diferentes ideas.

Hay una infinidad de mensajes junto a estos, algunos de los cuales van a entrar a contradecirlos, es decir en la misma web hay conflictos, descalificaciones, antagonismos. Es necesario de mecanismos novedosos, explosivos para llevar el mensaje. Muchas veces los activistas rechazan estas formas de comunicación hegemónica, entiendo su enfado hacia este tipo de comunicación, pero creo que hay que aprender a saber en qué consisten para cambiarles su uso.

Sin embargo, Facebook es una red social más dentro de una red de computadores y celulares conectados llamado internet, funciona desde la unión de ordenadores conectados en diferentes puntos los cuales prestan el camino para la creación de una híper realidad, permeada por intereses de muchos individuos y colectivos, que no escapa de la globalización hegemónica, de las acciones que hacen cara a la globalización, de los usuarios expuestos a la información de las autoridades y activistas, de aquellos que ignoran la información de uno y de otro y de los otros miles de usuarios que toman facebook como un lugar más que les permite acceder a un flujo ilimitado de información.  

Bibliografía

Castells, Manuel. Comunicación y Poder. Alianza Editorial. Madrid, 2009.

Gómez Acosta, Gerson. Gramsci y la sociedad civil. Portal Aporrea. Enero 31 del 2007. En línea: [http://www.aporrea.org/ideologia/a50269.html]

Hidalgo, Alonso. Redes sociales, política y  activismo. Revista Que hacer. Enero del 2012
Millaleo, Salvador ; Velasco Patricio. Activismo Digital en Chile. Fundación Democracia y Desarrollo. Santiago de Chile, marzo de 2013

Russell, Cameron. Looks aren't everything. Believe me, I'm a model. TED Talks. Octubre del 2012.  En línea: [http://www.ted.com/talks/cameron_russell_looks_aren_t_everything_believe_me_i_m_a_model.html]
Tilly, Charles; Wood, Lesley J. Los Movimientos Sociales, 1768-2008 Desde sus Orígenes a Facebook. Editorial Crítica. Barcelona, España. 2010



[1] Wikipedia. Facebook. Fecha de consulta: Julio 18 del 2013. En línea: [http://es.wikipedia.org/wiki/Facebook]
[2] Tilly, Charles; Wood, Lesley J. Los Movimientos Sociales, 1768-2008 Desde sus Orígenes a Facebook. Editorial Crítica. Barcelona, España. 2010. Pág. 18
[3] Ibíd. Pág. 25
[4] Gómez Acosta, Gerson. Gramsci y la sociedad civil. Portal Aporrea. Enero 31 del 2007. En línea: [http://www.aporrea.org/ideologia/a50269.html]
[5] Castells, Manuel. Comunicación y Poder. Alianza Editorial. Madrid, 2009. Pág. 54
[6] Ibíd. Pág. 90
[7] Russell, Cameron. Looks aren't everything. Believe me, I'm a model. TED Talks. Octubre del 2012.  En línea: [http://www.ted.com/talks/cameron_russell_looks_aren_t_everything_believe_me_i_m_a_model.html]

PONENCIAS . 

SESIÓN ESPECIAL, 31 OCTUBRE 2013. VIII SEMINARIO INTERNACIONAL GRAMSCI. AUDITORIO, SALÓN 104. EDIFICIO DE ECONOMÍA. CIUDAD UNIVERSITARIA, UNAL. BOGOTÁ. 


Reflexionando sobre las actuales conversaciones de paz en Colombia.

Ponencia Colectiva, Observatorio de actualidad latinoamericana.
Ciencia Política, Universidad Nacional de Colombia.
                              Lectora:  Jennifer Charlotte Cubillos Silvara


1. La palabra “reflexión”, derivada del termino latino reflexio, posee una connotación singular. Ella designa el acto de meditar detenidamente sobre un problema. De ahí la dependencia de la reflexión con respecto a la pregunta y viceversa. Interrogarse es reflexionar del mismo modo en que reflexionar es interrogarse.

Pero, ¿Qué implica la reflexión sobre las actuales conversaciones de paz en Colombia? ¿Qué consecuencias pueden advertirse cuando nos interrogamos por su lugar en la actualidad de América Latina? Lo primero que debe señalarse es justamente la condición propia de la contemporaneidad como disposición de la conciencia: esa conciencia crítica que toma distancia del tiempo histórico al cual inevitablemente pertenece. Distancia crítica de una conciencia que indaga sus propios límites estableciendo lo que le es posible y lo que le es imposible comprender.

En este sentido, reflexionar a propósito del significado de las actuales conversaciones de paz en Colombia implica interrogarse sobre el carácter concreto de sus manifestaciones en el presente, interrogarse sobre las regiones oscuras que embargan el espesor de sus contradicciones y sobre los alcances del conocimiento con respecto a la explicitación de su sentido. Esta analítica del tiempo presente revela la constitución hegemónica de la soberanía global del capital con sus procesos históricos de crisis y recomposición.

Del mismo modo, aquella arroja luces sobre las características contemporáneas del problema social agrario en Colombia y sobre el significado de la paz en la geopolítica imperial. De acuerdo con esta tentativa, nos aventuramos a presentar algunas reflexiones iniciales relativas al carácter histórico-político de la coyuntura, al juego de poder entre los negociadores y a la solución política como apuesta democrática para finalizar con el acercamiento a un horizonte de reflexión que consideramos fundamental: la actualidad latinoamericana.

2. ¿Cómo aproximarnos a la significación histórica de la coyuntura?

De acuerdo con algunos desarrollos de la conciencia crítica en Colombia, el problema social agrario y el conflicto por la tierra constituyen el núcleo de las negociaciones de paz entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP), en tanto estos ocupan –históricamente- un lugar central en torno a las causas de la guerra en Colombia.

De acuerdo con ello los análisis contemporáneos ponen de relieve dos elementos clave para la comprensión de esta coyuntura histórico-política. Por un lado, la dimensión trascendental del tiempo contenida en el concepto de Historia revela una matriz de significación según la cual las fuerzas insurgentes aparecieron como fuerzas sociales de resistencia en confrontación con fuerzas sociales de dominación. En efecto, las FARC-EP surgieron durante la primera mitad del siglo XX como grupos de “autodefensa campesina” que tuvieron como objetivo resistir ante el despojo de tierras que efectuaban los conglomerados latifundistas.
Al mismo tiempo, estas fuerzas insurgentes tuvieron que hacer frente a la ofensiva militar del Frente Nacional en tanto régimen derivado de un pacto bipartidista entre el liberalismo y el conservatismo cuya principal característica consistió en clausurar el sistema político y blindarlo contra toda intervención o influencia de proyectos políticos antioligárquicos. Y por otro lado la guerra, cuya fatalidad transhistórica esconde los límites de toda determinación antropológica del conflicto, revela el conjunto de las cristalizaciones del poder y su monstruosa barbarie.

En efecto, durante la segunda mitad del siglo pasado, en el marco del conflicto armado, la forma-Estado en Colombia experimentó un conjunto de adecuaciones institucionales que estuvieron marcadas por la pretensión de satisfacer las exigencias del capitalismo internacional y de la globalización neoliberal bajo la fórmula del binomio latifundio-terror de Estado. Es quizá en este sentido como puede plantearse una síntesis de las relaciones de poder bajo la lógica de la forma-Estado Corporativo, esto es, bajo una razón de Estado paradójicamente anclada a la antijuridicidad del crimen con el fin de asegurar la reproducción del capitalismo agrario y los intereses de clase asociados a la concentración de la tierra.

3. ¿En qué consiste el juego de las fuerzas políticas en confrontación?

Para nadie es un secreto que en la mesa de negociaciones de paz entre el gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo (FARC-EP) tiene lugar un complejo juego de poder, esto es, una tensión entre proyectos contrapuestos. En efecto, el gobierno de Juan Manuel Santos –que impulsa los intereses del empresariado rural y de la banca internacional- busca mayores adecuaciones a las exigencias del capital globalizado, lo cual implica la formalización total de la propiedad rural así como dar solución a la situación del desplazamiento.

El efecto cristalizado de las relaciones de poder en la forma-Estado Corporativo a la luz del conflicto armado colombiano puede rastrearse en la Ley 1448 de 2011 que reglamenta el proceso para la reparación de las víctimas y para la restitución de tierras. De acuerdo con ello, es preciso no perder de vista la existencia de distintas estrategias en torno a la organización político-territorial por parte de los actores de la negociación, estrategias que definirían formas específicas para la construcción de un modelo de desarrollo rural agrario.

Por una parte, el gobierno parece querer centrarse en la focalización de zonas donde tienen presencia las guerrillas sin entrar en conflicto con el latifundio asegurando con ello un orden político favorable al control corporativo de dichas zonas. La integración territorial de las poblaciones rurales y la acumulación geográfico-espacial en el circuito económico regional (relativo a la producción, la distribución y el consumo) se articulan en una concepción del “desarrollo agrario con enfoque territorial” promoviendo así el minifundio a partir de formas productivas de explotación intensiva, acabando con la economía familiar basada en los saberes ancestrales y abriendo paso al sistema crediticio del capital que engulliría las zonas de reservas campesina.

Y, por otra parte, las FARC-EP, que asocian las zonas de reserva campesina al concepto de “territorios colectivos con autonomía política”, busca avanzar en la consolidación de una propuesta político-territorial capaz de construir un modelo de desarrollo rural agrario opuesto al funcionamiento del mercado capitalista. En este sentido, la insurgencia actúa en clave de resistencia espacial y de “desconexión parcial” frente a la globalización. Sin embargo, el juego político de las negociaciones no suprime la negatividad que encierra a los actores de la guerra y al significado de la paz. Este juego de poder no sólo busca la consolidación de proyectos políticos yuxtapuestos, sino que busca solucionar la esclerosis del conflicto como proceso de trasformación histórica con el fin de no agravar la degradación progresiva de sus protagonistas.

4. ¿Cuál es la significación histórica de la paz en torno a la construcción de “lo común”?

La significación histórica de las actuales negociaciones de paz en Colombia abre la reflexión hacia ese horizonte donde se manifiestan las posibilidades para la construcción democrática de lo común. En el escenario más optimista, puede decirse que este proceso histórico-político representa una oportunidad de transformación democrática para la sociedad colombiana en tanto se ubica en el umbral de donde se deriva su estructura.

Sin embargo, el capital transnacional y el “proyecto-centro-democrático-paramilitar” del uribismo (en tanto oligarquía reaccionaria) no cesan de obstaculizar este proceso. Sumado a ello, la ausencia del movimiento social así como la precariedad de los canales para la participación ciudadana hace sospechar sobre su carácter antidemocrático. Y siendo el conflicto armado un producto de regímenes antidemocráticos nos preguntamos: ¿tal conflicto puede ser solucionado prescindiendo del recurso a la democracia? La importancia de éste cuestionamiento se nos aparece en el horizonte reflexivo de una praxis posible, una praxis que se sitúa en los márgenes de una conciencia política polarizada entre derechas e izquierdas.

Por supuesto, nos interesa resaltar un juicio según el cual: si la izquierda pretende contribuir a la solución política del conflicto armado debe promover una nueva forma de hacer política, una nueva forma de construir ese espacio de los comunes capaz no sólo de desarrollar su potencia inmanente sino también de combatir esas fuerzas que se oponen al despliegue de esa potencia. Ningún romanticismo político o símbolo de la comunidad universal puede contribuir a esta nueva política. Pero tampoco podemos esperar mucho del provincianismo característico de identidades cerradas sobre sí mismas.

Localidad, regionalidad y globalidad constituyen las dimensiones de esta nueva política y cada una de ellas resulta imprescindible para la comprensión y desarrollo de las otras. Quizá sea ahí donde ocurre la superación de toda visión corporativa, aparatista e instrumental de lo político que hace posible una política de lo común, esto es, una política capaz  de integrar los fundamentos de la “democracia”, el “buen vivir” y la “paz” en un proyecto político inédito. Sólo por ésta vía el proceso de paz podría generar transformaciones profundas.

El recurso a la democracia, tanto a nivel del procedimiento constitutivo de la comunidad como a nivel de la estrategia discursiva de las fuerzas activas revolucionarias, no puede dejar de considerar la propuesta de una convocatoria a la Asamblea Nacional Constituyente: acto en el que la soberanía cedería su potestad a la voluntad de los comunes, esto es, a la voluntad de los pueblos.

5. Esta reflexión inicial sobre las actuales conversaciones de paz en Colombia tiene como horizonte la posibilidad de comprender el mundo contemporáneo. En este sentido, la actualidad latinoamericana no se reduce a los acontecimientos que pululan en el circuito mediático de la sociedad globalizada. Más acá o más allá de la parafernalia mass-mediática, ella expresa un escenario geohistórico atravesado por los distintos procesos políticos que han tenido y tienen lugar en el proceso general de la globalización.

El bloque del ALBA y la Alianza del Pacífico son procesos que no pueden entenderse sin una comprensión del decurso histórico de los pueblos latinoamericanos. Asimismo, la hegemonía capitalista a la que se oponen procesos socialistas en Venezuela, Ecuador, Bolivia y Cuba no pueden ser comprendidos sin su contraparte capitalista en Colombia, Chile, México y Perú. De la misma forma, los procesos políticos de resistencia en las tierras de Brasil y Paraguay no pueden ser comprendidos sin atender a la significación imperial de la Amazonía como patrimonio de la humanidad del mismo modo en que la situación de Argentina y Uruguay no pueden ser comprendidas sin tomar en cuenta el papel de instituciones multilaterales como el Fondo Monetario Internacional (FMI).

De acuerdo con ello, la actualidad latinoamericana alude al conjunto de procesos políticos que están marcando el rumbo de los pueblos latinoamericanos en la época contemporánea, procesos que por su complejidad no pueden ser enmarcados en los compartimientos estancos elaborados por las ciencias especializadas. Las formas de explotación, dominación y alienación que configuran dichos procesos exigen un tratamiento interdisciplinario y transdisciplinario de los fenómenos que manifiesta así como la puesta en práctica de un método capaz de analizar y sintetizar la complejidad de las relaciones locales, regionales y globales que caracterizan a los pueblos latinoamericanos.

Aquí la pregunta es: ¿tiene sentido una reflexión sobre el caso colombiano por fuera de este horizonte de significación? Desde hace algunos meses, un grupo de estudiantes del programa de ciencia política de la Universidad Nacional de Colombia (sede Bogotá) hemos venido adelantando algunos ejercicios académicos. Nuestro principal ejercicio ha consistido en la realización de mesas redondas en torno a temas específicos de la coyuntura colombiana.

En estas mesas, los participantes hemos puesto de presente posturas diversas que han enriquecido progresivamente el contenido de los debates. En el curso de este ejercicio, a su vez, se han puesto de manifiesto diversas preocupaciones sobre la realidad política latinoamericana y sobre el objeto, método y concepto de la ciencia política. Estos debates han sido registrados a partir de un sistema protocolario y de actas. Sin embargo, nos ha parecido que esta práctica no podría tener ninguna eficacia si no adoptaba una posición clara ante los problemas sociales que son de relevancia para los pueblos latinoamericanos.

De manera que ha sido la práctica de conocimiento lo que nos ha puesto en la necesidad de enriquecer el ejercicio académico para proyectarlo políticamente. Por esta razón hemos conformado el “Observatorio de actualidad latinoamericana”, un grupo de estudios políticos preocupado por la contemporaneidad de los pueblos latinoamericanos. Pero, como lo hemos señalado anteriormente, esta contemporaneidad no significa para nosotros algo meramente cronológico. Indica por el contrario unas condiciones concretas para el despliegue de la propia práctica de conocimiento en tanto este conocimiento busca asumir los desafíos de la coyuntura actual.

Es una coyuntura geo-histórica que expresa la dinámica de la crisis global y el ritmo de los conflictos locales pasando por su mediación regional. De acuerdo con ello, nuestra matriz de conocimiento adopta una posición crítica frente a las limitaciones del conocimiento, frente a los antecedentes históricos de la colonización y frente a las relaciones de poder que afectan positiva y negativamente la vida de las sociedades latinoamericanas, con la clara disposición teórica y práctica por transformarlos. Para obrando en esta orientación:

A.     Diferenciar entre proceso de paz y negociaciones: explicitar el momento del proceso de paz. Delimitar lo específico de las negociaciones.

B.     Cuestión agraria: no sólo se trata de una confrontación militar entre la insurgencia y el Estado, sino que también el carácter colombiano de la conflictividad involucra otros espacios de confrontación. Señalar la articulación del movimiento social.

C.     Ampliar latifundio-terror de Estado. Explicitar la República Señorial Hacendataria.

D.    Nuevos requerimientos de propiedad jurídica de la tierra: gran plantación, especulación inmobiliaria; territorios baldíos: son formas de acumulación que requiere una estabilidad distintas cuyos mecanismos se están explorando.

E.     Trabajar con referencias bibliográficas y reflejar las dinámicas de la investigación.



VII SEMINARIO INTERNACIONAL ANTONIO GRAMSCI

DEMOCRACIA, GUERRA Y NUEVA REPÚBLICA, 1512-2012.

GRUPO DE INVESTIGACIÓN PRESIDENCIALISMO Y PARTICIPACIÓN.

UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA

Carlos Bohrt; Sandro Mezzadra, Justo Soto, Francisco Hidalgo, Miguel Angel Herrera