15 de agosto de 2017

SOCIALISMO vs POPULISMO – Capítulo I
Gobierno Socialista y Discurso Populista.
LUIS MEJÍA, Ph.D. Economía.

Índice:
Presentación
Descripción del populismo
Discurso populista
Populismo y gobierno
Tipos de populismo
Nota sobre derechismo e izquierdismo
Socialismo
Populismo y socialismo
Estadísticas: documentando la acción de un gobierno
Estadísticas en Venezuela
Venezuela chavista: ¿populismo distributivo o socialismo?

Presentación
Este es el primero de una serie de ensayos de comparación entre el socialismo y el populismo inspirados por los comentarios de los medios formales y sociales sobre el tema. Es un proyecto que estamos trabajando con el Profesor Miguel Herrera Zgaib de la Universidad Nacional de Colombia – Bogotá.

Nuestro propósito es el de ofrecer a nuestros lectores una discusión en la que puedan participar sobre los conceptos que hay detrás de la cortina de palabras usadas para describir la situación de la Venezuela chavista, el Brasil del Partido de los Trabajadores, el Ecuador de Correa, los Estados Unidos de Trump y la Colombia dividida entre una multitud de propuestas oportunistas.

El profesor Herrera Zgaib y yo estamos en desacuerdo en algunos puntos, y queremos mostrar que nuestro desacuerdo es válido, viable y publicable, sin afectar la amistad que nos une y el respeto que nos profesamos.

Quiero anteponer algunas observaciones de método:

1.   En su novela Dos años, ocho meses y veintiocho noches, Salman Rushdie recrea una discusión entre los filósofos árabes Al-Ghazi (s. XI) y Averroes (s. XII). Al iniciarla éste invita a aquel a expresarse con profundo respeto de la persona y violencia en la confrontación de ideas.

Esta recomendación del tiempo de la ilustración árabe, que cobijó a la España del califato de Córdoba, me hizo recordar que con frecuencia las discusiones en los medios sociales y los comentarios de lectores a artículos de la prensa formal carecen de respeto y de ideas.

Algunas personas parecen creer que repetir lemas de campaña y estribillos de discursos políticos, afirmaciones insostenibles y mentiras vociferadas es lo mismo que tener ideas. En realidad, ellos están profesando artículos de fe y al creerlos ciegamente despersonalizan al que dice lo contrario y lo tratan con violencia.

Así las cosas, nuestra invitación al lector común es a recuperar el respeto a las personas y a las ideas, sin excepción alguna. Importa mucho tomar en consideración las máximas de Immanuel Kant, pensar por sí mismo, ponerse en el lugar del otro, y ser consecuente.

2.   Las nociones que vamos a discutir –socialismo, populismo y otros conceptos análogos o concatenados- tienen muchos sentidos en el uso común y por eso propongo algunas definiciones para centrar la discusión; eso no impide que el lector piense en otros significados y le dé otro foco a la discusión.

3.   Vamos a ir por partes: una introducción descriptiva de socialismo y populismo. Enseguida trataré de cómo se acumula y se distribuye la riqueza social –que, en mi opinión, es el meollo de las campañas, la propaganda y la acción políticas- y, luego viene un análisis de cómo socialismo y populismo se convierten en instituciones económicas y políticas.

4.   Estos ensayos se basan en observaciones de sentido común, que es el tipo de material que sirve de base fáctica a las teorías y modelos económicos y políticos; pero los autores de estos rara vez mencionan sus presunciones o presupuestos de hecho de manera explícita.

5.   Debo confesar que esta presentación puede alargarse. Vamos a hablar de temas complejos; simplificarlos economiza tiempo, pero hacerlo no nos ayuda a entenderlos. Tampoco nos ayuda a entender cómo nos manipulan con su discurso los políticos en campaña. Ni nos da herramientas para evaluar y criticar el desempeño de los que ejercen el poder.

Descripción del populismo

Populismo es un término que he visto usado con muchos significados. Así que para poder enfocar estos comentarios conviene empezar por decir de qué voy a hablar.
Quiero hablar de populismo desde dos puntos de vista:
1. Como un discurso usado por un político para despertar las emociones de las clases inferiores y mantenerlas unidas alrededor de su nombre, y
2. Como las decisiones de gobierno que toma el político populista cuando llega al poder.
Populismo es en la práctica lo mismo que demagogia. En el curso de mi vida he visto desaparecer esta expresión. Los comentaristas y orientadores de opinión de derecha la usaban para descalificar a los políticos de izquierda, pero dejaron de usarla cuando se hizo obvio que agitadores de ambos lados hacían demagogia con igual entusiasmo, durante sus respectivos gobiernos, casi sin excepción.
Pero estos opinadores necesitaban una expresión despectiva para referirse al discurso de izquierda y ese fue el papel asignado a la palabra populismo. Hasta que políticos actuales como Donald Trump en los Estados Unidos, Benjamín Netanyahu en Israel y Álvaro Uribe en Colombia hicieron obvio que los derechistas también hacían populismo.

Discurso populista

En el presente ensayo el populismo (o demagogia) tiene dos aspectos: discurso y gobierno.

El populismo como discurso de políticos está dirigido a los temores, ansiedades, incertidumbre, resentimientos, envidias, ignorancia e ilusiones de las clases inferiores, y combina una variedad de temas:

- La incompetencia y corrupción de la clase dirigente en general o de la facción que controla el poder político en un momento dado y sus aliados empresariales,
- La promesa de corregir los fracasos de la clase dirigente denunciada y gobernar para y con el pueblo,
- La grandeza de la nación y el pueblo,
- Los enemigos internos y externos que ponen en peligro la grandeza de la nación y el bienestar del pueblo,
- La nostalgia de un pasado que fue mejor,
- La restauración de ese pasado en condiciones aún mejores y con énfasis en los beneficios que tendrán las clases inferiores.

Cuando estos temas se mezclan se logra un discurso de alto contenido emocional. Esas emociones son muy vivas porque el discurso populista explota necesidades insatisfechas de las masas, fallas en el funcionamiento del estado, promesas incumplidas de gobiernos anteriores, disparidades de riqueza u oportunidades, inequidades en la distribución de beneficios del desarrollo económico.

Sin embargo, en el mundo contemporáneo de post-verdad y uso intenso y extenso de la propaganda ha ido perdiendo relevancia el hecho de si las quejas de las clases inferiores son objetivas o imaginarias, lo que importa es que el discurso despierte su disgusto y su deseo de castigar a los causantes –reales o imaginarios- de sus males. Un recurso favorito para ayudarles a creer es enfocar su atención en un blanco fácilmente identificable como ofensivo. 

Por ejemplo, insistir de modo cínico en

[1] Los que han disfrutado del poder hasta el momento,
[2] Algún grupo que en el imaginario popular sea responsable de la mala situación del momento.

Así, en el caso de Trump fueron las elites que han manejado a los Estados Unidos en los últimos tiempos, la población de color, los inmigrantes, los aliados militares internacionales, los países con los que hay déficits comerciales.

En la Venezuela chavista fueron los dos partidos tradicionales pre-chavistas y luego los hacendados y los tenderos, los inmigrantes colombianos, los enemigos internacionales, los miembros de la oposición, según la semana y el momento.
Los fanáticos cristianos y musulmanes han convertido los grupos sociales no conformistas en enemigos sociales: ateos, científicos que ignoran los textos sagrados en su trabajo, feministas, adúlteros, LGBT, etc.

En Colombia a pesar de la incompetencia y cleptocracia de la clase dirigente, las masas han sido manipuladas para que centren su disgusto en las guerrillas cuya influencia en la vida económica y social es menor que la de los funcionarios del estado –presentes y pasados- y sus socios del mundo empresarial.

Populismo y gobierno

Una vez llegado al poder con el respaldo popular el político populista puede, históricamente, ir en cualquier dirección: uno pondrá su poder al servicio de la clase dirigente que había denunciado, otro lo pondrá a servir los intereses de las masas (según su leal saber y entender), y el más práctico tratará de hacer un gobierno que combine ambas cosas.

El populismo es compatible con cualquier política económica. También es compatible con cualquier tipo de organización política, democrática o antidemocrática. Lo que permanece constante es la manipulación de las masas para mantenerlas en estado de agitación emocional y de rechazo a sus enemigos.

Trump, por ejemplo, entregó el gobierno estadounidense a la banca y a la industria extractiva que había denunciado en su campaña y con la ayuda del Partido Republicano ha tomado la iniciativa para neutralizar los avances sociales y políticos populares de los últimos gobiernos.

Sus esfuerzos por excluir al Partido Demócrata de la toma de decisiones, vilificar los medios independientes, obstaculizar el libre ejercicio del voto, ignorar las manifestaciones populares de oposición y debilitar las instituciones de “salvaguardias y contrapesos” [checks and balances] indican sus inclinaciones anti democráticas.

Este discurso ya no ataca a los empresarios que exportan fábricas y empleos; se enfoca ahora en los enemigos que describe como la oposición obstruccionista, los medios creadores de falsas noticias, los falsos amigos que no respaldan sus propuestas legislativas, los criminales inmigrantes, los países extranjeros que se aprovechan de la liberalidad estadounidense.

El difunto Chávez, por su parte, creó un sistema de subsidios generosos para la alimentación, la vivienda, la salud y la educación de las clases bajas al mismo tiempo que intentaba debilitar la influencia de las clases media y alta por medio de una reforma agraria improvisada y una política de expropiaciones de empresas industriales y comerciales caprichosa y errática.

Aunque el régimen chavista ha sufrido una oposición innecesariamente obstruccionista, la aplicación de tácticas similares a las trumpianas indica un sesgo antidemocrático que no es corregido por las organizaciones populares de respaldo al gobierno. Estas combinan tareas de coordinación local de los programas de alivio a la pobreza con las de grupo de choque paramilitar; sin embargo, en su funcionamiento interno no han institucionalizado mecanismos para dar voz y voto a sus beneficiarios o miembros.

Lula y Rousseff trataron de establecer una convivencia entre los planes en gran escala de alivio de la pobreza y la conservación del modelo de desarrollo económico ya existente en el país. El Partido de los Trabajadores hizo costosos esfuerzos por establecerse como un movimiento de masas, pero las múltiples rencillas internas por razones de ideología, tácticas electorales, propuestas de gobierno y escogencia de líderes impidieron que se convirtiera en un partido dominante.

Con todo, ambos presidentes trabajaron dentro de la estructura formalmente democrática del país y respetaron las instituciones de “salvaguardias y contrapesos”, pero este ejemplo de respeto a las instituciones no ha sido seguido por sus rivales.

Tipos de populismo

Estos ejemplos nos permiten hablar de dos tipos de política económica que  puede ser implementada desde el gobierno al amparo del discurso populista:
1] Distributivo, en el cual la facción de la clase dirigente que controla el poder lo usa primariamente para distribuir la riqueza social entre las masas o la clase baja de la sociedad;

2] Acumulativo, en el cual la facción de la clase dirigente que controla el poder lo usa primariamente para acelerar y consolidar el proceso de concentración de la riqueza en pocas manos.

En ambos casos, la facción en el poder puede usar este también con otros propósitos, y con mucha frecuencia, como enriquecerse y enriquecer a sus allegados; crear un régimen de subsidios y ayudas a las facciones por fuera del poder para comprar su aquiescencia; promover los intereses nacionales o entreverarlos con los de otros países; favorecer un sector de la economía a expensas de otro, hacerle ajustes al modelo predominante de desarrollo nacional, etc.
Nota sobre derechismo e izquierdismo

Eso de derecha e izquierda es una simplificación de lenguaje que nos permite referirnos a las prioridades aparentes de gobiernos, partidos, instituciones, organizaciones, individuos. Y en ese sentido se usa en este ensayo.

Se llama de derecha a quienes están de acuerdo en que los intereses de la clase dominante –esto es, el grupo social que controla el poder y los medios de enriquecimiento- tienen prioridad. Ahora, se llama de izquierda a quienes consideran que los intereses de las clases bajas tienen prioridad.

También se dice que los primeros están por el statu quo, los segundos por un cambio del statu quo llámese como se llame el sistema económico o político en que operan. Así, pinochetista chilenos, franquistas españoles, estalinistas soviéticos y castristas cubanos, por estar en el poder, reprimir las ideas de cambio y tener interés en el mantenimiento del statu quo eran considerados de derecha, mientras que sus opositores eran considerados de izquierda.

Ambas palabras son útiles en nuestra conversación y nos dan una idea general de las posiciones que la gente adopta con respecto a los problemas sociales; al mismo tiempo, su significado específico es flexible y varía con las circunstancias por las que esté pasando una sociedad.

Socialismo

Cuando la humanidad hizo la transición de recolectores trashumantes a agricultores sedentarios y pastores nómadas tuvo que contestarse dos preguntas de tipo económico: [1] cómo nos organizamos para producir lo que necesitamos para vivir en grupo, y [2] cómo repartimos lo que producimos.

En la historia ha habido muchas maneras de organizar los procesos productivos de una sociedad y de repartir su producido: economía del grupo familiar, la banda o la aldea, esclavismo, feudalismo, capitalismo (industrial, mercantil, financiero), capitalismo de estado, cooperativismo o mutualismo, socialismo, comunismo.

Sabemos por observación que cada una de estos sistemas económicos ha predominado en un momento dado pero que no es el único que funciona en ese momento, ni es inmutable, ni se da en un estado puro.
Igual que los demás sistemas mencionados, el socialismo tiene un aspecto económico y otro político.

En lo económico el socialismo hace énfasis en la organización de las fuerzas productivas para crear riqueza, distribuirla equitativamente en la población, ocupar a la gente y eliminar la pobreza y la riqueza extremas. Para ello se considera fundamental el control social de los medios de producción.
En lo político el socialismo hace énfasis en la organización democrática del estado, con fuerte participación popular en la toma de decisiones económicas. Por ello se considera fundamental la profundización de la democracia entre las clases inferiores.

Lo económico y lo político son temas de artículos separados en esta serie.

Populismo y socialismo

El populismo (o demagogia) es un discurso que se usa para llegar al poder a caballo de las emociones y sentimientos de las masas, es un discurso que denuncia el parasitismo de la clase dirigente del momento, su apropiación de las riquezas sociales y la falta de vivienda, salud, educación, alimentos de las clases interiores.
Pero, no es un programa de gobierno ya que como se ha dicho una vez en el poder el político populista puede ir en cualquier dirección. Es un discurso de oportunidad, dependiente de la vida y la fortuna política de un caudillo, un movimiento o un partido.

El populismo distributivo probablemente se enfocará en repartir la riqueza existente, el populismo acumulativo en consolidar el control de la riqueza existente en manos de la clase dirigente. En uno y otro caso, el enfoque será el momento inmediato.

Hacer que el sistema de producción continúe creando riqueza no es parte necesaria de la propuesta populista de gobierno. Esto no demerita la importancia de poner pan en la mesa y techo sobre la cabeza de los pobres aunque solo sea por un tiempo.

El socialismo, en cambio, es un programa de gobierno; ofrece una transformación de la manera como la sociedad produce y reparte los frutos del trabajo de todos; si es efectivo va a acabar con la pobreza como condición de la mayoría de la población y a cambiar las relaciones de poder entre los miembros de esa sociedad.

¿Es posible que los políticos socialistas lleguen al poder con un discurso socialista? Sí. Hay transformaciones políticas que ocurren cuando las clases subalternas adquieren conciencia de la discriminación, marginalización y sumisión en que han vivido y se organizan y movilizan para corregirlas. El discurso populista tiene un papel en ese proceso.

Pero, la tarea de los líderes socialistas va a ser la distribución de la riqueza y el ingreso de una manera sostenible, duradera, con un enfoque a largo plazo. Si ellos quiebran la economía han fracasado.

Estadísticas: Documentando la acción de un gobierno

Los eventos ocurridos en Venezuela desde febrero de 1999, cuando Hugo Chávez tomó posesión como presidente, deberían permitirnos hacer una evaluación de los cambios sociales que su gobierno y el de sus sucesores han logrado establecer.

Los logros de un gobierno se visualizan en un flujo de datos fehacientes sobre indicadores sociales y económicos, recolectados de manera sistemática, presentados en formas estandarizadas y reportados por fuentes confiables. Por supuesto que hay críticas a la metodología y contenido de dichos indicadores pero muchos analistas consideran que esa información es [1] una aproximación a la realidad, [2] es una aproximación relativamente objetiva y [3] es mucho mejor que no tener información y dejar que cada quien invente sus datos.

En general, la información publicada por las oficinas estadísticas de los gobiernos goza de una presunción de autenticidad y confiabilidad mientras esas oficinas operen con relativa independencia profesional, autonomía administrativa, recursos suficientes para sus tareas y sin presiones desmedidas de gobernantes, políticos o instituciones para que manipulen datos o encubran la realidad.

La información publicada por organismos internacionales de desarrollo y observación económica tiende a seguir la proveída por las oficinas nacionales de estadísticas cuando estas siguen los estándares aceptados de calidad. Otra gran fuente de información son los medios; la confiabilidad de esta información depende de la línea ideológica, los conocimientos técnicos y la capacidad de observación de los reporteros que la generan.

Estadísticas de Venezuela

Dicho esto, debo informar a mis lectores que al usar las herramientas de búsqueda de internet para documentar la realidad venezolana he observado lo siguiente:
1
  Las oficinas de estadísticas del gobierno venezolano publicaron datos sobre muchos indicadores sociales y económicos, de manera estandarizada y regular, hasta el 2008,
2.   A partir del 2009 el flujo oficial de datos se hace irregular, hay cambios en las bases de datos y un abandono de los índices para hacer énfasis en números absolutos sin referencia al universo poblacional, lo cual hace difícil identificar tendencias y observar avances y retrocesos en el tiempo,
3
.   Hay temas, como la tenencia de la tierra, la reforma agraria, los efectos de la reforma agraria en la economía familiar y la producción agropecuaria, la expropiación de empresas, los niveles de producción de las empresas expropiadas, en los que no pude encontrar información oficial; los datos disponibles son informados por los medios con base en documentos no publicados o en entrevistas con funcionarios públicos no identificados por su cargo y responsabilidades o en discursos oficiales sin sustento documental.

Es posible que un comentarista con contactos en el gobierno venezolano o mejor conocedor de las herramientas de búsqueda llegue a conclusiones diferentes.
Todo este preámbulo para poner de relieve las dificultades que uno encuentra para darle solidez a sus opiniones sobre el impacto –permanente o pasajero- que el régimen inaugurado en 1999 ha tenido en la sociedad venezolana.

Venezuela chavista: ¿populismo distributivo o socialismo?

Como he mencionado antes, hay una diferencia entre el populismo distributivo y la transformación socialista de un país. Lo primero tiene impacto inmediato en la educación, la salud, la alimentación, los beneficios de jubilados e incapacitados para trabajar, las variaciones estacionales de empleo y los índices de pobreza. Como se observa en las tablas que siguen, los logros del chavismo en estos campos parecen sólidos.

Pobreza (INE)
Año
Pobreza
Pobreza extrema
GINI
1998
49.0
21.0
0.486
2008
27.7
7.5
0.410
2013
33.1
9.5
0.381

Escolaridad (Unesco)
Escolaridad primaria neta
1999
87.20
2007
95.27
2015
93.08
Escolaridad secundaria neta
1999
73.70
2007
90.07
2015
90.39

Empleo (INE, CEPR)
1998
88.7
2008
92.2
2015
93.0

Beneficios de vejez, incapacidad y supervivencia (% de población) (CEPR)
1998
1.7
2008
4.4
201-
¿?

Mortalidad infantil (per 1.000 nacimientos) (INE, CEPR)
1998
21.4
2008
14.2
2012
13.8 (est.)

Salud (CEPR)

Clínicas de urgencias
Centros de rehabilitación
Centros de cuidado primario
1998
417
74
1628
2007
721
445
8621
201-
¿?
¿?
¿?

Salud pública (% población) (INE, CEPR)

Agua potable
Recolección de basuras
1998
80.0
62.0
2007
92.0
82.0
2014
95.o
¿?

Inflación (INE, CEPR)
1999
29.5
2008
36.0
2013
488.1 (base: Dic 2007=100)
Fuentes para estas tablas:
Estadisticas oficiales: http://www.ine.gov.ve/

Sin embargo, es la distribución de la propiedad y el ingreso, el control de los medios de producción, las políticas de desarrollo industrial y comercial, la generación permanente de empleo, la creación sostenida de riqueza, lo que hace que la pobreza desaparezca. Faltando esa dimensión estructural el alivio a la pobreza es temporal y contingente a la disponibilidad de fondos públicos que lo financien.

La tasa de inflación reconocida por el gobierno venezolano es un indicador de problemas estructurales. No parece que estuviéramos frente a una etapa del ciclo inflación-deflación típico de la economía de mercados no regulados sino frente a una inflación generada por el gasto público financiado con crédito público y emisión de moneda, lo que se puede continuar haciendo con las consecuencias conocidas en la Alemania de los años 30 y la Argentina en los 80.

El correctivo de esta situación a mediano plazo es un plan de choque para aumentar la producción industrial y agropecuaria, lo que sería posible dada la escasez creciente de productos para satisfacer las necesidades básicas de la población según reportan  organizaciones promotoras de derechos humanos y prensa crítica del régimen.

 Pero, para validar esta hipótesis necesitaríamos datos sobre capacidad productiva instalada, inventarios de materias primas y existencia de mano de obra calificada, por ejemplo, a los que no tenemos acceso. Y aún si pudiéramos validar la hipótesis, no sabemos si el régimen será capaz de utilizar el personal competente para diseñar e implementar las políticas que activen la producción y si dada la situación social tendría tiempo para hacerlo.

El otro correctivo es un recorte drástico del gasto público lo que reversa los logros del alivio a la pobreza.

La discusión de si Venezuela bajo el régimen chavista se ha acercado al socialismo está abierta.

Luis Mejía
5 de agosto del 2017
Publicado en blogluismejia.blogspot.com





SUBALTERNOS, ARTE, LITERATURA Y CULTURA
INVITADO: JESÚS SANTRICH-SEUXÍS HERNÁNDEZ
LEYENDO SU PROSA, POESÍA Y ENSAYO.

A raíz de las negociaciones en La Habana, el entonces guerrillero de las Farc-Ep empezó a aparecer ante la vista de los colombianos, con gafas negras, una sonrisa contagiosa, y un poncho de dos colores alrededor del cuello. Muchos menos saben de sus habilidades como músico, compositor y ejecutante del saxofón, la gaita y la flauta traversa.

En lo político militar, Seuxís formó parte de la dirección del Bloque Martín Caballero, del Estado mayor central, en uno de los frentes de guerra más golpeados por las acciones conjuntas del ejército y la policía, y asediado por las fuerzas irregulares del para-militarismo, bajo la divisa de las AUC.

El libro es una producción de la Universidad Autónoma de Colombia, y la editora es la maestra en Estudios Políticos, Lilia Solano, investigadora, activista política de los D.H., candidata en varias oportunidades a corporaciones públicas. Vinculada con el proyecto de la U.P, durante su lanzamiento.

Enseguida unos extractos del libro "Una prosa de amor para ella", cuya presentación es de la autoría de Lilia. De ella selecciono este apartado: "Sin proponérselo, en sus giros musicales y en sus recursos literarios, tanto Beethoven como Santrich se hermanan con la sentencia de Miguel de Unamuno: "Lucho, luego existo". La lucha, aunque su teatro la haga local o localizada, es de carácter universal."

Del Homenaje a Cuba, "Una prosa de amor para ella", unos versos de prueba:

Te encontré al sur del día
Como saliendo de la angustia
De los huracanes;
estabas entre palmeras y
Gaviotas taínas
en las coordenadas de un sol con arreboles;


Cómo te quiero Habana mía,
porque logras llenar mi soledad
de puerto sin veleros
con esa alegoría ronca
que sólo tienen los corales,
y untarla sabes de esta pátina de gloria
del Moncada,
de las tintas del Escambray,
o de la Sierra Maestra,

Décimas a Celina

Canto a Celina González
estas décimas de amor
entregándote la flor
más bella de los rosales
y aunque lloren los cañales
por este adiós de febrero
que le das al mundo entero.

Y, ahora, unos apartes de su prosa,

"El héroe no vencido":

Ladran los perros de la opresión sobre el cuerpo yerto del combatiente abatido, pero los asusta su enigmática estampa de héroe no vencido. La insignia del valor enjuagada en sangre, viaja en un escorpión de astros por las aguas de Plutón. Pero se alza el sol entre los peñascos más abruptos sumando el albor del mártir inmolado, y el arcoiris de Bochica entinta el paisaje...

Grupo de Investigación Presidencialismo y Participación.

Los esperamos este miércoles, Auditorio Camilo Torres, Derecho, UNal. Presentación y Conversatorio, 5-7 pm. Entrada Libre.

14 de agosto de 2017

PERSPECTIVA SUBALTERNA
CONVERSANDO SOBRE LA CRISIS VENEZOLANA Y EL ORDEN IMPERIAL
Miguel Angel Herrera Zgaib

Fernando Dorado, a propósito de tu escrito "El acontecimiento democrático", que recuerda las reflexiones del último Alain Badiou, visto desde otra perspectiva, el devenir de la coyuntura estratégica obliga a destapar las cartas de los grandes jugadores.

La visita del "procónsul" Pence, quien primero paró en Colombia, este domingo, así lo prueba. Pero más el lenguaje del presidente Santos, que destacó hoy El Tiempo en la primera plana, claramente indignante e insultante a la vez: "Santos pide descartar intervención (militar, añado) en Venezuela." Y en la cita de sus propias palabras señala: "Ni Colombia, ni América Latina...podrían estar de acuerdo."

De lo que estamos hablando, ahora, no es de corrupción en el seno de la sociedad civil, sino de corrupción política en la que incurren, con conocido cinismo, tirios y troyanos, esto es, furibistas, reaccionarios, y santistas, derechosos, para utilizar, y combinar la jerga popular con categorías políticas.

En cuanto a pasar por encima de la caracterización del régimen político en Venezuela, no es conveniente tampoco. A las cosas es obligatorio llamarlas por su nombre. Quienes dicen que el régimen venezolano es una dictadura, y no lo dudo, tienen que aclarar desde qué perspectiva lo hacen. Si se trata de una defensa de la democracia representativa, o de la democracia, y para este caso, del ejercicio real de poder de los muchos, cuando menos. Entonces conviene recordar no solamente a Aristóteles, sino también a Spinoza. No se trata, por supuesto, ni más faltaba a anacrono-política.

En los textos de Marx, es también la democracia el régimen político más avanzado, y conviene recordar las notas rescatadas de su crítica de la filosofía hegeliana del derecho público, por una parte; y por otra, de su experiencia directa de las dificultades advertidas, y descubiertas en el intento fallido de realización de la "república social" en Francia que condujo a El 18 Brumario de Luis Bonaparte, y de la práctica de los communards, obreros y pequeña burguesía, de modo principal en el teatro de los acontecimientos, París, 1871, que denominó "el primer asalto al cielo", un ejercicio de dictadura proletaria.

Para dar cuenta de la naturaleza del régimen dictatorial de Maduro y el PSUV es fundamental examinar la composición social de los que gobiernan en Venezuela. Junto con lo anterior las instituciones que lo amparan y de qué modo emplean las reglas, y a quiénes excluyen. Es un hecho incontestable que la convocatoria a la Asamblea Constituyente se hizo para responder a la rebeldía, al llamado a la insurrección democrática hecho por la MUD en abril pasado, en la disputa por la hegemonía sobre la sociedad civil, y la sociedad política en Venezuela.

Quienes tengan dudas sobre lo anterior, conviene leer lo reportado en El Tiempo de hoy, cuando Corina Machado, máxima dirigente de Vente Venezuela, rechaza participar en las elecciones de las gobernaciones, con la exclusión de la participación, que se sepa, en 6 de ellas por causas electoral, que se ventilan ante los respectivos aparatos. Esto dijo: "La ruta escogida por la MUD es la rendición, le pedimos a los partidos políticos que rectifiquen".

Conviene recordar también que la razón exterior para que la MUD llamara a la rebelión, como camino a la insurrección popular, se debió a las dos sentencias proferidas, a fines de marzo, por El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), de aplastante mayoría gobiernista. A estas decisiones, luego, la destituida Fiscal general, Luisa Ortega, las calificó de ruptura del orden constitucional.

El porqué está a la vista, para que cualquier observador o analista, igualmente las analice, en correspondencia con dos hechos, en el marco de la democracia representativa, la letra del orden constitucional vigente, desde 1999, y el estado de excepción, al que no renuncia ninguno de los Estados que conocemos, que, recordando al ultraconservador Shmitt, no Lenin, aducen que soberano es quien decide la excepción.

La fiscal venezolana fue cesada en sus funciones por la Asamblea Constituyente plenipotenciaria que cuenta con 545 miembros, sin la participación de la MUD en su composición. En otra democracia representativa, la de Estados Unidos, su presidente Mr. Donald, quien amenazó ya con intervenir militarmente a Venezuela, y envió a medir las aguas con sus cuatro "aliados" más confiables, en primer lugar Colombia. Mr Trump ipso facto destituyó a su fiscal, hace pocos meses. Es ésta una dictadura burguesa, o ¿de qué menjurge estamos hablando?

Por último, hay un politólogo venezolano, Alexis Alzuru, quien recuerda que el liderazgo de la MUD es incoherente porque antes llamó a la insurrección para desalojar a Maduro en el corto plazo, pero ahora: "El escenario no es el de abril. Ahora la oposición invita a una ruta electoral, pero en inferioridad jurídica y de poder realmente alarmantes..."

Esta cita es tomada del artículo del periodista de El Tiempo. Pedro Pablo Peñaloza, quien titula su nota, "La oposición tiene que redefinir su horizonte estratégica," que pareciera hacernos retrotraer como lectores a los tiempos de la revolución rusa, al revés, claro, esto es, a los acontecimientos de 1917, de los que se cumplen 100 años, por estas calendas. Pero, al parecer, esta gesta se parece, brutalmente, al tiempo de la farsa, y no solamente de la tragedia, pero con centinela imperial, Mr Trump, y procónsul a borda, Mr. Pence.

En efecto, se trata de una coyuntura estratégica, y nos acercamos en la hermana república de Venezuela al desenlace de una crisis de hegemonía, una situación que se asemeja, a la situación colombiana, por otros medios, y claro, con otros actores. Porque en Colombia, hasta la fecha, los subalternos no han hecho por más de medio siglo la experiencia de ser partícipes directos del gobierno democrático representativo, porque cuando se estuvo más cerca de serlo, el líder liberal popular fue asesinado en las calles de Bogotá.

De ello fue testigo de excepción, Fidel Castro, quien aprendió la lección en carne propia, junto a otros universitarios que estuvieron en la instalación de la asamblea que creó "el ministerio de colonias" con la presencia del gral Marshall, que a diferencia de Europa de la reconstrucción, en lugar de pan y mantequilla, trajo balas y orden marcial para su "patio trasero".

La verdad no parece que estemos demasiado lejos desde entonces, a pesar de los ingentes esfuerzos hechos por el Cdte Chávez, valiéndose de la generosa derrama de la renta petrolera para construir organismos independientes. Y así lo entendieron los subalternos sociales en Venezuela, que le dieron tantas victorias consecutivas, con la excepción del referendo que perdió, cuando quería pasar al socialismo "de un tajo", pensando equivocadamente que aquello era posible.

En suma, la política como praxis es exacta en los resultados de la lucha entre las fuerzas, y permite, entonces descubrir los errores, y corregirlos, si no se quiere seguir equivocado hasta la derrota definitiva.

Así las cosas, la lección de Chávez tiene que ser estudiada y analizada por sus discípulos, y por el sindicalista de los transportes, el presidente en funciones Nicolás Maduro, y quienes lo acompañan en la orientación de la acción política, social y económica en la presente coyuntura, donde ahora han pasado al comando de la situación.

Tienen que prepararse todos, para vivir con eficacia, y real democracia, los que John Reed denominó "los diez días que estremecieron al mundo", para evitar que experimentamos aquí y allá una farsa dantesca.

7 de agosto de 2017

CONTINUA LA CONVERSACIÓN SOBRE LA ASAMBLEA NACIONAL CONSTITUYENTE.

Miguel Angel Herrera Zgaib, MAHZ, responde:

Mi estimado Fernando Dorado, FD, del conjunto de sus respuestas a los puntos que, en lo fundamental, extraje de tu escrito, me voy a detener en replicar lo que respondiste acerca de los siguientes:


Al precisar sus rasgos y acciones concomitantes, hay un punto que requiero, y pienso que requiere, consultando el texto de la Constitución proclamada popularmente con fecha 15 de dcbre de 1999, que es la que tomo en cuenta, aclaración y precisión:

¿Por qué sostienes que antes de la convocatoria y realización de la elección a la Asamblea Nacional Constituyente se requiere un referendo aprobatorio por parte de la ciudadanía, cuando el art. 348., señala que "la iniciativa de convocatoria a la Asamblea nacional constituyente podrá hacerla el Presidente o Presidente de la República en Consejo de Ministros;...

La respuesta de FD:

Una cosa es la iniciativa, otra es la convocatoria propiamente. Maduro podía convocar un Referendo Aprobatorio con las condiciones de la actual Constitución, mucho más cuando a las elecciones para la Constituyente se le cambiaban las bases comiciales, se pasaba del voto directo, universal y secreto a una representación territorial y sectorial (acomodada para ser ganada por el gobierno).

MAHZ:

Tu respuesta distingue entre la iniciativa y convocatoria de la Asamblea Constituyente, en lo establecido en el Capítulo III. De la Asamblea Nacional Constituyente. ​Lo cierto es que el presidente tiene la iniciativa de convocatoria. Maduro hizo efectiva la iniciativa de convocar a la Asamblea Constituyente, en ejercicio del poder establecido en el art. 348.

Es cierto, como lo señalas, que en la respectiva iniciativa se pasó del voto universal y secreto a un voto organizado por medio de una representación territorial y sectorial (acomodada para ser ganada por el gobierno). Pero, no hay una indicación que señale que en todos los casos, la votación tenga que ser con la modalidad de voto universal y secreto.

A propósito de la Asamblea convocada por Maduro, en cambio, señalas que podía convocar a un referendo aprobatorio. Estas materias están comprendidas en la sección segunda del Capítulo IV de la Constitución. De los derechos políticos y del referendo popular, en la Sección segunda: del Referendo Popular.

En particular, voy a tomar textualmente el Art.71, para resolver lo que planteas en términos de separar iniciativa y convocatoria como lo propones, para el caso del art. 348.

Art 71. Las materias de especial trascendencia nacional podrán ser sometidas a referendo consultivo por iniciativa del Presidente o Presidenta de la República en Consejo de Ministros..."

En dicho artículo se enuncia un referendo consultivo, no establece cuál será la modalidad de la votación popular. Tampoco hay distinción entre iniciativa y convocatoria.

En el art.74., se trata del referendo abrogatorio, a propósito de leyes, y decretos con fuerza de ley que dicte el presidente, y sí se indica que para la validez de tal referendo es indispensable la concurrencia del 40 por ciento de los electores y electoras inscritos en el registro civil y electoral.

El único caso que encuentro explícitamente contemplado, en términos de referendo aprobatorio como competencia presidencial, es el que se trata en el art. 73., y tiene que ver con tratados, convenios o acuerdos supranacionales que pudieran comprometer la soberanía o transferir competencias a órganos supranacionales, y se lee entonces:

"...podrán ser sometidos a referendo por iniciativa del presidente o presidenta de la república en consejo de ministros;" En este caso, en concordancia con el párrafo primero del mismo artículo, para que sea aprobado, tiene que haber concurrido "el veinticinco por ciento de los electores o electoras inscritos o inscritas en el registro civil y electoral," y entonces el referendo convocado será sancionado como ley, en otras palabras, aprobado.


MAHZ:
El art 347., dice, que el pueblo de Venezuela...en ejercicio del poder constituyente originario "puede convocar una ANC con el objeto de..."

FD:

SI.

MAHZ:

​El ART. 347, dice que el pueblo puede convocar una ANC, pero no que siempre tiene que convocarla, porque en tal caso, borraría lo dispuesto en el art. 348. En otros términos, poder y tener siempre que convocar la ANC no son lo mismo.

VII SEMINARIO INTERNACIONAL ANTONIO GRAMSCI

DEMOCRACIA, GUERRA Y NUEVA REPÚBLICA, 1512-2012.

GRUPO DE INVESTIGACIÓN PRESIDENCIALISMO Y PARTICIPACIÓN.

UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA

Carlos Bohrt; Sandro Mezzadra, Justo Soto, Francisco Hidalgo, Miguel Angel Herrera